Combatir la malaria es cada vez más difícil en Nicaragua

Hasta la última semana de febrero de 2018 el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 2,346 casos de malaria, lo que representa un aumento del 57 por ciento

El paludismo, o malaria, es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos hembra infectados del género Anopheles. LA PRENSA/ AFP

El cambio climático, el desplazamiento de la población, el avance de la frontera agrícola y la barrera cultural, son algunos de los factores que identifica el director del Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CIES), Miguel Orozco, como los posibles causantes de que el mosquitos transmisor del parásito de la malaria –que está afectando el Caribe nicaragüense– sea más resistente.

“La malaria no la tenemos dentro de nuestra lista de problemas (de salud), pero comienza a serlo, y es que el cambio climático afecta el ciclo de vida del vector, que es el mosquito Anopheles, el calentamiento (global), el desplazamiento de la población, la agricultura y el uso de insecticidas pueden estar provocando algún tipo de resistencia del vector”, expresó Orozco.

Para Orozco, quien es experto en Salud Pública, otro factor que incide en el repunte de la epidemia de malaria en el Caribe Nicaragüense, es que por muchos años el mosquito permaneció en zonas montañosas donde no se podía combatir debido a la barrera cultural.

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“Había una barrera cultural de alguna parte de la población que no lo consideraban (el mosquito) como un problema, y no lo tenían dentro de su agenda de prioridades la lucha contra él, y por eso permaneció en muy baja presencia”, dijo Orozco.

“Ahora tenemos el hecho de que la población va hacia las plantaciones de palma africana, va hacia los polos de desarrollo que se han levantado ante tanto empuje de la agricultura y regresan con malaria. También está el hecho de la migración fuera del país; por ejemplo, el obrero agrícola nicaragüense se mueve a Honduras o El Salvador, donde todavía hay presencia de la malaria y regresa con la enfermedad”, agregó Orozco.

Hasta la última semana de febrero de 2018 el Ministerio de Salud (Minsa) reportó 2,346 casos de malaria, lo que representa un aumento del 57 por ciento con relación a los 1,344 casos registrados en igual periodo del año 2017.

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Pero la escalada de casos de malaria viene desde meses atrás, según el Mapa de Padecimientos de la Salud durante todo el año 2017 el Minsa registró 10,949 casos de malaria vivax y malaria falciparum, lo que significa que esta epidemia tuvo un repunte del 58 por ciento en comparación con los 6,369 casos reportado en 2016.

“Es un brote que tiene bastante preocupada a las autoridades, es un brote que nos está haciendo retomar todas las acciones que fueron exitosas anteriormente, es un brote que nos obliga a considerar todos los cambios que hubo en el proceso biológico –tanto del parásito Plasmodium malaria como del vector– que es el Anopheles”, agregó el director del CIES.

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