Cambios de paradigmas en la nutrición

Mi recomendación es comer con conciencia, con atención plena, optar por variedad de alimentos naturales, evitar el consumo de comestibles ultraprocesados

paradigmas

Foto: LA PRENSA/istockphoto.com

Comencemos recordando que la palabra paradigma significa modelo o ejemplo a seguir. Algunos paradigmas están cambiando en nutrición, veamos unos cuantos.

En los años 50, 60 y hasta el 2000 tuvo lugar el auge de la margarina bajo el argumento de ser grasa vegetal menos dañina para la salud cardiovascular que la grasa saturada proveniente de la mantequilla. A la vuelta de los años, el incremento de las enfermedades que la margarina suponía ayudar a prevenir, más bien ha aumentado vertiginosamente por lo que los científicos estudiosos de la salud han investigado lo que está sucediendo y han encontrado que la margarina, al ser hidrogenada para convertirse en una grasa sólida o semi sólida, da lugar a la formación de un tipo de grasa muy dañina para la salud, la grasa trans.

Su consumo frecuente se relaciona con muchos riesgos para la salud como sobrepeso, obesidad, aumento de triglicéridos y colesterol, hígado graso, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2. Quizás esté pensando: “yo no como margarina, ni siquiera la compro” pero muchos productos procesados la contienen, son ejemplos galletas, pasteles, reposterías, bocadillo y otros.

En este sentido, no es que estemos alentando el consumo de mantequilla sin límites, pero es menos negativo para su salud comer pequeñas cantidades de mantequilla ocasionalmente en vez de utilizar margarina en la preparación de sus alimentos y en productos procesados.

El paradigma de el huevo

Otro paradigma contemporáneo del anterior, fue culpar al huevo del incremento de los niveles de colesterol y de las cardiopatías. Ahora se sabe que el consumo total de alimentos con alto contenido de grasas, la baja ingesta de alimentos fuentes de fibra, vitaminas y minerales como las frutas y los vegetales, más el genoma humano (características individuales), son más determinantes para el desarrollo de cardiopatías.

“La evidencia científica afirma claramente que un máximo de 3 huevos enteros diarios no supone ningún peligro para personas totalmente sanas que quieren mantener un estado de salud óptimo.” El huevo es la proteína más completa, se usa como proteína de referencia para comparar la calidad proteica de otros alimentos. Su consumo es muy recomendado para el crecimiento y desarrollo de niños, adolescentes, mujeres embarazadas y en período de lactancia, para deportistas y atletas.

El paradigma de dietas hipocalóricas o contar calorías, está siendo reemplazado por la recomendación de enfocarse más en la calidad nutritivas y el mínimo procesamiento de los alimentos. La tendencia es adoptar regímenes de alimentación que prioricen la calidad más que la cantidad de alimentos.

Este paradigma se basa en un nuevo estudio publicado en la revista JAMA, prestigiosa revista de salud. “La investigación reveló que quienes reducen su consumo de azúcares añadidos, granos refinados y alimentos demasiado procesados, a la vez que aumentan su consumo de verduras y alimentos no procesados, bajan mucho de peso a lo largo de todo un año, sin preocuparse por contar las calorías o limitar el tamaño de sus porciones.”

Otros estudios se están enfocando en los horarios de alimentación, otro paradigma que está en proceso de cambio. Existe controversia entre alimentación frecuente a lo largo del día y ayunos intermitentes. Mi recomendación es comer con conciencia, con atención plena, optar por variedad de alimentos naturales, evitar el consumo de comestibles ultraprocesados.


mjgonzalez@clinicavidasaludable.com

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