Dormitorio vestidor: feminidad y elegancia

Dormitorio vestidor ¿quién no ha soñado alguna vez con uno? Presentamos una opción donde delicados tocados tienen el protagonismo

dormitorio vestidor

Istock

Con un dormitorio vestidor soñamos todos. Soñar con el de Kate Bradshaw, en Sex and the city, en su ático de pleno Manhattan es un imposible, pero con los consejos de la interiorista española Asun Antó, podrás diseñar tu dormitorio muy femenino con unas fotografías deslumbrantes en blanco y negro, donde los grises se funden con el rosa y donde cualquier invitación a sentarse conlleva un buen rato de observación.

Dormitorio vestidor

La propuesta cuenta con dos alturas, una manera natural de establecer una separación entre el descanso y el área donde el armario queda camuflado en la pared, que se abre a una zona de ocio para reposar la elección de la ropa con delicado tocador, con cómoda inferior, en la que el primer cajón deslumbra con una mínima luz al deslizarse hacia afuera y mostrar las joyas que alberga en su interior.

Pero la separación no solo está en altura; una magnífica vitrina que acoge tocados y sombreros de distintas épocas, clásicos, de diario para una amante chic y con mucho estilo, que deja pasar la luz de un extremo a otro, denota un gusto por complementos muy atractivos.

Tonos como el gris y el blanco, o el rosa en los textiles, crean una atmósfera cálida y sosegada, con texturas como el terciopelo contribuyen a consolidar una atmósfera glamurosa, con sábanas de lino, como las cortinas, en una búsqueda para encontrar un “equilibrio de color”.

Armarios secretos

Un espacio que ha conservado las molduras clásicas con “armarios secretos que abren un espacio amplio lleno de posibilidades para todo tipo de prendas”, comenta la interiorista.

El arte, los viajes, visualizados en tres maletas antiguas que hacen las funciones de mesa, la chimenea, las sombrereras, o los cojines, dicen mucho de las personas que habitan este hogar imaginario, en que prima el sentido práctico, con unas sencillas mesitas.

Un espacio que da cobijo, cálido y del que nos cuesta salir.

Dormitorio vestidor de Asun Antó, con tocados de época.
EFE