Para que todos comamos

Las Naciones Unidas podrían pedir a todos los restaurantes de calidad colaborar con sus alimentos sobrantes para darle de comer a tanta gente con hambre

alcaraván, Aniceto,

Querida Nicaragua: El otro día, y cualquier ciudadano puede ver casos similares, miré a un niño de no más de seis años haciendo malabarismos con tres limones que mantenía en el aire sin dejarlos caer, mientras el semáforo en rojo detenía los vehículos. El niño lo hacía con gran pericia y luego se acercaba a los conductores de los vehículos quienes ponían algunas monedas en sus manos.  Seguramente el infante ganaba así el alimento diario. Actos como este desmienten los números que presentan las autoridades gubernamentales sobre el empleo y la pobreza en nuestra nación. Según los números que presenta el Banco Central aquí hay un 97 por ciento de ocupación y solo el 3 por ciento de desocupados. Si eso fuese verdad no veríamos a niños haciendo piruetas en los semáforos. Si los padres de estos niños tuviesen trabajo no estarían en los semáforos sino en las escuelas y al menos tendrían un vaso de leche en el estómago.

A propósito de esto es incalculable la cantidad de millones que se invierten en programas internacionales para combatir la pobreza. Los organismos encargados de estas loables labores asumo que tienen centenares de especialistas graduados en las mejores universidades del mundo y que vienen a estos países nuestros con el propósito de averiguar cuántos pobres hay y cómo combatir la pobreza. Y en tantos y tantos años de estudios, reuniones, programas, simposios, viajes a las zonas paupérrimas de todos los continentes no ha sido posible terminar con el hambre en el mundo; antes por el contrario, cada día parece haber más y más hambre.

Irónicamente en este mundo cruel se echan a la basura miles y miles de toneladas de alimentos procesados y se gasta muchísimo dinero  buscando basureros. Solo imaginemos la cantidad de sobrantes de alimentos de primera calidad que botan todos los días los restaurantes de las grandes ciudades del mundo. Imaginemos la monstruosa cantidad de sobrantes de comida  que botan  ciudades como Nueva York, San Francisco, Los Ángeles,  París, Madrid, Berlín, Roma y centenares de ciudades en todos los continentes.

Se me ocurre que las Naciones Unidas con su Programa Mundial de Alimentos podría crear una gran organización encargada de recoger esos sobrantes y ordenarlos en raciones de comida de primera calidad  para los millares de pobres que hay en el mundo, para esas gentes que muchas veces se van a su cama o al suelo donde duermen con el estómago vacío. Las Naciones Unidas podrían pedir a todos los restaurantes de calidad colaborar con sus alimentos sobrantes para darle de comer a tanta gente con hambre. Que no se diga que las Naciones Unidas no son capaces de emprender un programa como este pues de sobra sabemos que tiene la capacidad y todo el personal disponible para ello. Solo tiene que hacerle una seña a los restaurantes del mundo, enviarles una nota planteándoles la idea de aprovechar los sobrantes de tanta comida que se desperdicia todos los días.

Se necesita una enorme organización, sí, pero las Naciones Unidas tiene cómo hacerla. Se necesita un enorme personal, una inversión en frigoríficos y bodegas de depósitos para los alimentos, sí, pero las Naciones Unidas lo puede hacer.

Ya no necesitará tanto técnico que vaya por el tercero, cuarto y quinto mundo buscando cómo combatir la pobreza. Teniendo alimentos de sobra y logística para su transportación, muchos millares de pobres en el mundo no tendrán más hambre. No es con estadísticas mentirosas de algunos países incapaces con lo que se puede combatir la pobreza.  Ya que estos países han sido incapaces de darles un empleo digno para que obtengan el sustento diario, hay que darles la comida.  Abundan los refugiados, los desterrados, los que sufren los embates de la naturaleza, los emigrantes que buscan donde vivir porque en sus países dictatoriales se hizo imposible la vida. Todos tienen hambre y hay que alimentarlos.

 El autor es director de Radio Corporación.

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