Zona de Strikes: Big leaguers nicas son bien escasos

Los big leaguers nicas nunca han sido abundantes, al extremo que solo hemos tenido 15, pero ha habido ocasiones de cuatro pinoleros a la vez

Yanquis y Boston

Edgard Rodríguez C.

Desde 1976, cuando Dennis Martínez abrió el camino hacia las Grandes Ligas, Nicaragua siempre ha tenido al menos un representante en el big show.

Martínez se sostuvo durante 23 años en el máximo nivel, en una destacada carrera iniciada precisamente en 1976 y que llegó a su final en 1998, con sus 245 triunfos que ahora amenaza Bartolo Colón (240).

Y cuando Dennis dejó de hacer estragos con sus disparos de quiebre y su sabiduría, ya estaba listo Vicente Padilla para relevarlo con sus envíos de poder y su agresividad al utilizarlos.

Padilla comenzó su carrera en 1999 y la extendió 14 años, hasta 2012, después de haber doblado la frontera de las 100 victorias (108), para convertirse en el segundo mejor nica.

Y claro, en medio estuvo Marvin Benard, el tercer nica de más duración con nueve temporadas y un promedio ofensivo de .271 en 2,630 turnos, más dos campañas de 100 anotadas.

Asimismo vimos en el camino a cada uno de los big leaguers nicas, pero no hemos pasado de tener cuatro a la vez, un total que se ha repetido al menos en dos oportunidades.

El primer cuarteto estuvo formado por Dennis, David Green, Albert Williams y Porfirio Altamirano a partir de 1982 y duró hasta 1984. En otros momentos hubo tríos o dúos.

Incluso, hubo momentos en los que Padilla, al igual que Dennis, fue un lobo solitario. «Me gustaría que hubiera más nicas. Yo veo a los dominicanos como se saludan con alegría cuando se encuentran», dijo Padilla en Texas en 2008.

En 2012, se igualó el récord de cuatro con precisamente con Padilla, Everth Cabrera, Wilton López y Erasmo Ramírez. Para el 2013 ya no estaba Padilla, pero llegó JC Ramírez.

Este año, se estuvo a poco de tener cuatro con Cheslor Cuthbert, JC Ramírez, Erasmo Ramírez y Alex Blandino, que ya tocaba las puertas de las Mayores desde su labor en la primavera.

Y ahora que Blandino entró en acción, JC tiene una lesión en el brazo y no volverá más este año, mientras Erasmo afina su escopeta para volver con Seattle.

El único big leaguer pinolero seguro por ahora es Cheslor, quien por cierto, ayer tuvo descanso en medio de una temporada que se le ha vuelto difícil, al menos al inicio.

No es tan fácil agrupar a al menos un cuarteto. La producción de big leaguers sigue siendo lenta, a pesar de varios nicas que florecen ahora mismo en las Menores, pero que siguen distantes de las Grandes Ligas.

Sin embargo, llegar a tener más de cuatro big leaguers a la vez sigue siendo un reto interesante para la actual generación que intenta alcanzar la cima en medio de un enorme grado de dificultad.

Sigue a Edgard Rodríguez por Twitter: @EdRod16

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