Alimentación en situaciones de emergencia

Es indispensable provisionarse de sal, puede servir además de condimento, para preparar junto con el azúcar, suero de rehidratación oral y para ayudar a la conservación de carnes

Alimentación

Foto: LA PRENSA/istockphoto.com.

Una situación de emergencia es aquella en que la vida o el bienestar de las personas se encuentran amenazados ya sea por causas naturales, como terremotos, erupciones volcánicas, sequías, hambrunas, inundaciones, huracanes, epidemias, radiaciones nucleares, o accidentes de aviación, marítimos, industriales; o bien por conflictos sociales o políticos que desencadenan en encuentros armados y todo tipo de disturbios en la vida cotidiana generando alteraciones en cualquiera de las etapas del proceso de alimentación.

Es oportuno abordar este tema. Durante situaciones de emergencia la prioridad es obtener alimentación para la supervivencia por tanto se debe priorizar el consumo de agua, se hace necesario evitar deshidratación, todos sabemos que el ser humano puede sobrevivir unos días sin alimento pero no sin agua.

Lo ideal es que sea agua potable, purificada o hervida. La segunda prioridad es suplir alimentos que aporten energía. En la emergencia muchas veces no se puede lograr el balance nutricional recomendado para todas las personas en circunstancias normales.

Al menos se debe procurar alcanzar cobertura de unas 1500 calorías. Según la Organización Mundial para la Agricultura y la Alimentación, (FAO) las raciones de sobrevivencia y de mantenimiento deben estar constituidas por un alimento básico que puede ser arroz, maíz, pan o pastas.

Un alimento que aporte energía concentrada como aceite o azúcar. Algún alimento que proporcione proteínas como carne, leche, huevo, frijoles.

En circunstancias de emergencia por razones de conservación y preparación de alimentos es recomendable tener disponible para el consumo productos procesados, carnes, atunes, vegetales, frijoles, pastas, panes con preservantes y todo tipo de alimentos que pueda almacenarse por más tiempo, así como leche en polvo o ultra pasteurizada, no necesitan refrigeración.

Alimentos naturales y frutras deshidratadas

En estas situaciones puede ser difícil el acceso a productos alimenticios naturales, frescos, altamente perecederos, sin procesar pero si están disponibles y existen las condiciones para consumirlos, por supuesto que se deben incluir en la alimentación.

Las frutas deshidratadas como pasas, ciruelas, junto con semillas como maní, semilla de marañón, nueces, almendras y otros, resultan buena opción energética y nutricional, además fácil de consumir, no requieren preparación previa.

La sal, un elemento indispensable

No está demás decir que en la distribución de los alimentos a nivel intrafamiliar y a todo nivel, en caso de refugios por ejemplo, se debe priorizar a niños y personas mayores. Las raciones de alimentos para alcanzar las 1500 calorías por día, pueden ser las siguientes:

Frijoles media taza, Arroz media taza, Azúcar 4 cucharaditas, Aceite 6 cucharaditas, carne, pollo, pescado o cerdo, 3 onzas, huevo 1 unidad o queso 1 onza.

Es indispensable provisionarse de sal, puede servir además de condimento, para preparar junto con el azúcar, suero de rehidratación oral y para ayudar a la conservación de carnes.

Como comprenderán, la estrategia recomendada en situaciones de emergencia es racionalizar el consumo de alimentos para lograr la sobrevivencia disponiendo de alimentos por más tiempo.

Una vez pasada la situación de emergencia se recomienda reanudar el consumo de alimentos de todos los grupos, los que aportan energía como los que tiene almidón, azúcares, grasas, los que aportan proteínas, como carnes, aves, lácteos, pescados, vegetales y frutas que nos dan vitaminas y minerales.

No olvidemos que en la medida de lo posible debemos seleccionar y consumir alimentos naturales, sin procesar o mínimamente procesados.


mjgonzalez@clinicavidasaludable.com

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