El impacto moral de un percance laboral

Cuando ocurre una tragedia laboral, pocas veces su dimensionamiento integral es visto a través del impacto que causa en la moral del resto del personal

Cuando ocurre una tragedia laboral, pocas veces su dimensionamiento integral es visto a través del impacto que causa en la moral del resto del personal. Es importante destacar que en lo correspondiente al fundamento ético de una empresa, ninguna gerencia podría argumentar que no hay presupuesto para incorporar en todas las operaciones el componente de prevención de accidentes, es decir, garantizar en la medida de lo posible por medio de la dotación de recursos, equipos, entrenamiento, supervisión, tecnología e involucramiento de la dirección, que nadie vaya a lastimarse en ocasión del trabajo.

Peter Singer, en su libro Ethics in the Real World (Ética en el Mundo Real), expresa que “para una empresa, la gestión ética es la disciplina que tiene que ver con lo que es bueno y malo, o correcto o equivocado, o con un deber y obligación moral  Es el estándar de comportamiento que debería guiar a las gerencias individuales”. Obviamente que esta definición es idealista, platónica, es decir, que corresponde más bien a una aspiración que debería ser la norma de conducta para cualquier negocio. Desafortunadamente, la realidad es con alta frecuencia, moralmente imperfecta, pero no invalida el hecho que esa definición aspiracional deba ser seguida e instaurada como una naturaleza primaria de los negocios y de sus gerencias.

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“El juego de principios morales que gobierna las acciones de un individuo o grupo”, es también una decisión pertinente del mismo autor, en donde es fundamental establecer que la misma no caracteriza el bien y el mal, sino simplemente describe lo que pueden ser los principios rectores de determinado individuo o grupo.

En un sentido positivo, la ética empresarial es la aplicación de principios positivos y aceptados como buenos en las relaciones y actividades de negocio de una empresa en particular.  Cuando las gerencias hablan de responsabilidad social empresarial, en el entendido del mejoramiento integral de aquellas partes de alguna forma vinculadas con la actuación positiva de la empresa, debieran primero auto examinarse si están cumpliendo con las responsabilidades éticas primarias que corresponden al principio existencial de cualquier negocio: no causar daño ni al personal durante el proceso productivo –-evitando lesiones y enfermedades ocupacionales o cualquier tipo de deterioro ambiental-–, así como la búsqueda continua de las tecnologías para disminuir los impactos negativos a cualquier parte relacionada.

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Con los años ha venido cambiando el concepto tradicional sobre la responsabilidad primaria de las gerencias generales, en que la medición principal de resultados estaba dada por la maximización de utilidades, siendo que hoy día el paradigma es hacer que la organización sea cada vez más efectiva, más balanceada, cumpliendo simultáneamente con varios imperativos existenciales, no determinados únicamente por la irracional generación de máximo lucro para los accionistas, sino por la sostenibilidad y la corrección ética continua de su actuación.

Es por eso que cuando acontece un accidente laboral con causas originadas en la deficitaria provisión de recursos diversos para prevenir un percance, queda en evidencia que hay también falencias éticas graves en la administración de la empresa, puesto que la primera responsabilidad moral debe ser que nadie se lastime en el proceso productivo.

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Entonces, el mensaje inmediato enviado al grupo de colaboradores es que ellos son recursos prescindibles, reemplazables, descartables, que son una parte más de la maquinaria cuyo costo de reposición es banal o mínimo.

Este tipo de conducta puede ser calificada como una gerencia inmoral, ya que implica una inexistente orientación ética.  No es ninguna sorpresa que en Nicaragua existen organizaciones y administraciones cuyo objetivo único y rudimentario es maximizar las utilidades, aún si es al costo de sacrificar estándares legales o la desprotección de los colaboradores.

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Es por eso que cada vez cobra mayor relevancia como filosofía gerencial la gerencia moral de las organizaciones, que como imperativo empresarial busca prevenir este tipo de actuaciones, en donde a veces existe un cinismo en donde no se reconocen límites morales, sino que se premia o se estimula el burlar los requerimientos éticos.  Es por eso la necesidad de revisar las actuaciones de la empresa a la luz no solamente de las leyes que le rigen, sino, sobretodo, desde una perspectiva ética integral.

El autor es director ejecutivo de Cambio Cultural Consultores

direccion@cambiocultural.net

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