Crisis pone en aprietos meta de crecimiento económico de Nicaragua

Las metas de crecimiento económico para este año están bajo presión, tras la paralización de las actividades económicas durante casi una semana, lo que impactará la generación de empleo, la llegada de inversión y el aumento de la inflación

Un joven corre mientras un antimotin intenta dispararle frente a la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), en Managua. LA PRENSA/ARCHIVO

Las metas de crecimiento económico para este año están bajo presión, tras la paralización de las actividades económicas casi una semana debido a las violentas protestas que desató el Gobierno al reprimir las manifestaciones, lo que impactará la generación de empleo, la llegada de inversión y el aumento de la inflación, alertan economistas.

Para este año la meta de crecimiento por el Banco Central es de entre 4.5 y 5 por ciento, tras alcanzarse 4.9 por ciento el año pasado. La crisis sociopolítica viene ahora a convertirse en una amenaza para una economía que desde hace dos años arrastraba varias actividades en franca desaceleración, incluso caídas, como el consumo, construcción y sector financiero.

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Antes de la crisis de la semana pasada, los organismos internacionales habían colocado a Nicaragua como una de las tres economías con mayor crecimiento en América Latina y el Caribe. En Centroamérica solo Panamá superaría la tasa de expansión del Producto Interno Bruto nica.

Funides: revisar a la baja metas

Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), dice que es necesario hacer una revisión de las metas de crecimiento establecidas y que entre más se tarden en buscar una solución a esta situación el impacto en la economía será mayor, por lo que recomienda priorizar el diálogo.

“Hay que revisar las metas, van a tener en todo caso un efecto hacia abajo, porque es un shock negativo para la economía, porque se ha afectado la credibilidad, la imagen país, y estas cosas afectan la llegada del turismo, (…) la parte comercial es afectada y esto afecta la recaudación de impuestos”, indica Chamorro.

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El economista Luis Murillo explica que la crisis que enfrenta el país hará que los inversionistas replanteen sus intenciones de establecerse en el mismo. “El país lo que va a tener es una desaceleración económica, nosotros estábamos creciendo por encima del 4.5 por ciento y con esta situación creo que a duras pena podemos llegar al 4 por ciento, esa es una de las repercusiones”, indicó.

Esa posición es secundada por el economista Sergio Santamaría, quien apunta que además de las inversiones, el sector Turismo será afectado.

“Estamos mandando un mensaje de una situación de conflicto, estamos retrocediendo en todo el esfuerzo que se ha hecho en términos de posicionamiento de Turismo, porque si no hay seguridad, todo se disloca y tanto el Turismo como la inversión van a tener una desaceleración mayor a la que han venido registrando”, señala Santamaría.

El año pasado el Turismo fue fundamental, junto con las exportaciones y remesas, para lograr la tasa de crecimiento de 4.9 por ciento, según ha admitido el Gobierno en sus reportes.

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Murillo afirma que el peligro de que no se retorne a la normalidad económica es que se inicie una ola especulativa en algunos productos, como el de la gasolina, que ha registrado alza en el precio en las últimas semanas.

“La crisis no está afectando tanto por ahora, porque ya estaba la cosecha de algunos productos alimenticios, pero hay algunos sectores que a mí sí me preocupan un poco, como los sectores comerciales de la micro, pequeña y mediana empresa, porque hay algunos que tienen ya cinco días de no facturar, tienen costos fijos y laborales y eso los está dejando en una posición de desventaja”, asevera Murillo.

Santamaría y Murillo coinciden en que la generación de empleo será limitada, tomando en cuenta que los empresarios tomarán decisiones con mayor cautela por la incertidumbre política que pasa el país.

“Los inversionistas e inversión van a estar más cautos y no se va a generar el empleo y la absorción del mercado laboral que estábamos teniendo hasta este momento, ahora será menor”, menciona Murillo.

Ya venían meses difíciles

El economista Adolfo Acevedo recuerda que los sectores como la venta de automóviles, el consumo de energía, cartera de crédito, recaudación fiscal, la construcción privada, principalmente la residencial, se han desacelerado en los últimos dos años.

La situación sería peor para la afiliación al Seguro Social, la que en los primeros meses de este año registra tasas de crecimiento no vistas desde el 2009, cuando la crisis económica global golpeó a Nicaragua. Esto podría tener un efecto adverso en el INSS, advierte.

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“Y si a todos esos factores que no abonan al crecimiento económico le sumamos la paralización de buena parte de la economía durante más de una semana, el panorama no es nada alentador”, dijo Murillo.

“En este contexto, no es posible continuarse enfocando en las metas de crecimiento económico oficiales, las cuales se basaban en la extrapolación de las tendencias previas. No se puede seguir asumiendo un país y una economía con la misma normalidad que se venía asumiendo”, indica Acevedo.

Reducir los efectos

El economista Luis Murillo recomienda realizar un trabajo inclusivo donde todos los sectores económicos, sociales y políticos estén en igualdad de condiciones para abordar aspectos vitales para buscar una solución real a “problemas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), una reforma fiscal y tributaria que debería de ser abierta y consensuada y generar un proceso más democrático, de que se le regrese la confianza al país y a los inversionistas”. Por su parte el economista Sergio Santamaría destacó que es primordial un cambio en la estrategia política del Gobierno; “si no hay una voluntad genuina de cambios de actitud de todos los actores políticos de este país, es difícil una reversión en las actuales tendencias”.

US$1,390 millones de dólares recibió Nicaragua en concepto de remesas el año pasado, lo que fue fundamental junto con las exportaciones para crecer a mayor ritmo que en 2016.

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