Fernando Gaitán, el hombre detrás del “Comandante Monimbó”

Creció en el seno de una familia sandinista, originario de Masaya y padre soltero. Esta es la historia del hombre que durante las protestas en contra del gobierno se hizo viral

Fernando Gaitán, de 34 años, es conocido como "Comandante Monimbó" o "Comandante Caperucita". LA PRENSA/ URIEL MOLINA

Fernando Gaitán, de 34 años, es conocido como «Comandante Monimbó» o «Comandante Caperucita». LA PRENSA/ URIEL MOLINA

Monimbó se rebeló, otra vez. El jueves 19 de abril, el barrio indígena de Masaya le plantó cara al orteguismo, tal y como lo hizo 40 años antes con el somocismo. Con piedras y morteros, detrás de las barricadas, cientos de nicaragüenses impidieron el paso de los antimotines que reprimían a los pobladores por manifestarse en contra de la reforma a la Seguridad Social. Ahí, en medio de esos enfrentamientos estaba Fernando Gaitán Flores, el hombre que con una camiseta roja enrollada en la cabeza y un mortero en mano se convirtió en el “Comandante Monimbó” o el “Comandante Caperucita”.

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Hasta el sábado 21 de abril, Fernando Gaitán, de 34 años, era uno más de los manifestantes, pero ese día, alguien grabó un vídeo donde aparecía él, acuerpado por un grupo de hombres, vociferando en contra de Daniel Ortega. “Daniel Ortega no queremos ni verga con vos. En junio, en el repliegue de Managua a Masaya no te queremos ver ni en pintura… Ni a vos ni a la Chayo”, gritaba en medio de silbidos y aplausos. El video comenzó a circular por las redes sociales y Gaitán se volvió una cara conocida. Le hicieron memes, canciones, caricaturas… Eso lo supo él varios días después.

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Gaitán trabaja en el mercado de Masaya, despacha en una distribuidora. Es padre soltero de dos niños, de 11 y 6 años. A las protestas se unía después del trabajo con algunos compañeros. “Me dijeron que fuéramos a apoyar y nos encontramos con más personas. Yo decía a qué lado movernos y todos me seguían. Nadie me nombró líder, agarré valor y les decía qué íbamos hacer y ellos me hacían caso. Ellos me dieron la confianza de guiarlos”, cuenta. Y así, pasó de ser “Nando”, como le llaman sus conocidos, a ser el “Comandante Monimbó”.

Fernando Gaitán trabajaba en una distribuidora en el Mercado de Masaya. LA PRENSA/URIEL MOLINA

Una familia sandinista

Creció en el seno de una familia sandinista, es el menor de cuatro hermanos. Su padre, cuenta, fue guerrillero sandinista y su familia siempre ha votado por el Frente Sandinista. De hecho, en las elecciones presidenciales de 2016 él fue miembro en una de las mesas electorales por el partido de gobierno. Pero este abril todo cambió. El gobierno sandinista le estaba tocando la bolsa a su familia y además, estaban reprimiendo al pueblo y él no estaba de acuerdo. “Mi hermano es guarda de seguridad y él se iba a ver afectado. No solo yo salí a protestar, andaba todo el pueblo que no estaba de acuerdo”, dice.

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Días después de haber grabado el vídeo, fue una sobrina suya la que se le acercó con un teléfono para mostrarle que andaba circulando en redes sociales. “Me dicen que ahora soy famoso por eso. Estaba nervioso. Jamás pensé que lo iban a subir a las redes”, asegura.

“Querés tener al país como Venezuela, no lo vamos a permitir. Peor en Masaya donde comenzó la guerra. Te vamos a derrocar como derrocamos a Somoza en el 79…Tocaste Monimbó, el corazón de Nicaragua”, grita lleno de indignación en el video que se viralizó. Durante esta entrevista, en su casa, parece otro: voz baja, calmo, tímido.

Vive en Masaya, en una casa de tablas y zinc junto a su mamá, sus hijos, hermanos y algunos sobrinos. Son ocho en total. Estos días, cuenta, han preferido no salir de casa, por miedo a que le pase algo por lo que dijo en el video. “Fue algo que me salió por el mismo coraje que sentía… Por una parte sí me arrepiento por temor a que me llegue a pasar algo, pero me dicen mis amigos que está bueno, que no solo yo digo eso, lo dice todo el pueblo… Pero así como yo no los dejé morir, no creo que mi pueblo me deje morir», dice.

Fernando (Nando) Flores en su pequeña vivienda, donde habitan al menos ocho personas. LA PRENSA/URIEL MOLINA

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Su madre, una señora de 77 años, llora pensando que algo le pasará. “Me dice que mejor no salga porque si me va a pasar algo que me pase aquí en la casa y así ella se va a dar cuenta. Pero sé que la gente comparte conmigo la opinión de que el Gobierno está haciendo mal”, asegura.

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En Nicaragua ya hay quienes han hecho camisetas con dibujos suyos. “Nadie me ha pedido mi opinión sobre si quiero o no aparecer en imágenes”, dice y cuenta que hace algunos días llegó alguien a su casa a dejarle dinero por haber vendido unas camisas que hacían alusión al “Comandante Monimbó”.

Este es el video completo que circula en las redes sociales: 

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