Gobierno de Daniel Ortega sigue sin aprobar entrada de la CIDH a Nicaragua

Los obispos de la Conferencia Episcopal insistieron al Gobierno, permitir en el menor tiempo posible el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Managua 11 de Mayo 2018 Ciudadanos del minicipio de la Concepcion, mantienen tranques en la entrada principal en demanda de que se realiza una investigacion claro de los estudiantes y pobladores fallecidos en protesta. Foto Jader Flores/ LA PRENSA

El Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) adscrita a la Organización de Estados Americanos (OEA), Paulo Abrao, aseguró este domingo que todavía no reciben aprobación del gobierno de Nicaragua para entrar al país a investigar las muertes y desapariciones de nicaragüenses que se han producido desde el 18 de abril pasado.

Así lo comunicó Abrao através de su cuenta oficial de Twitter donde textualmente decía que «Hasta este momento no hemos recibido anuencia del Estado de Nicaragua para visitar el país».

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A los abusos se suman detenciones ilegales, torturas, desapariciones y secuestros, censura a medios de comunicación y agresión física y daños a periodistas que cubrían las acciones, incluyendo el asesinato del periodista Ángel Gahona, en Bluefields.

El obispo auxiliar de Managua, Silvio José Báez, manifestó en su cuenta de Twitter que la solicitud de invitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es una prioridad para instalar la mesa de diálogo que el gobierno no está cumpliendo.

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El viernes pasado, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), liderados por el Cardenal Leopoldo Brenes, insistieron al Gobierno, permitir en el menor tiempo posible el ingreso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Los jerarcas católicos afirmaron que el ingreso de la CIDH es una condición ineludible para dar inicio al diálogo.

El gobierno enfrenta su mayor crisis desde el 18 de abril cuando las protestas ciudadanas fueron reprimidas por la Juventud Sandinista, los paramilitares ligados al partido gobernante, que actuaron ante la pasividad de la Policía Nacional.