El gobierno de Daniel y Rosario Murillo se complace en demostrarle al mundo que los auténticos universitarios —y sobre todo quienes tienen el honor de tener rapadas sus cabezas y pateados sus costados— son prisioneros de guerra.
Hoy se cumplen
desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.
con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.
El gobierno de Daniel y Rosario Murillo se complace en demostrarle al mundo que los auténticos universitarios —y sobre todo quienes tienen el honor de tener rapadas sus cabezas y pateados sus costados— son prisioneros de guerra.
Ya sabemos cómo terminó el movimiento de los autoconvocados bajo el liderazgo de estudiantil en Francia, pero no sabemos cómo va a terminar en Nicaragua, donde hay un dictador cavernícola que se niega a pensar con la cabeza y con el corazón.
La historia ha demostrado que los gobernantes que han sido responsables de crímenes contra la población civil, tarde o temprano terminan pagando sus cuentas frente a la justicia. Los gobernantes actuales no son una excepción.
Daniel Ortega no puede pretender que se le otorgue otra oportunidad para ser él quien “democratice” al país, en ningún plazo y bajo ninguna condición negociada