Galería | La ternura de las marchas azul y blanco

La revolución de abril empezó hace más de un mes y ha tenido de todo. Tragedia. Heroísmo. Rabia. Alegría. Sacrificio. Dolor. Luto. Celebración. Ternura. Esto último es el hilo en estas gráficas de Jorge Mejía Peralta, un fotógrafo que ha acompañado la lucha estudiantil por la justicia y la democracia

Después de derribar los dos árboles de la vida que el Gobierno había colocado en la rotonda Jean Paul Genie, un grupo de personas autoconvocadas convirtió el lugar en un altar para los jóvenes y estudiantes asesinados. A pesar de que personas enviadas por el Frente Sandinista han destruido una y otra vez los altares construidos en la rotonda, los ciudadanos siguen reconstruyéndolos una y otra vez: sembrando árboles, colocando banderas, cruces, etc. En la fotografía se observa una de las cruces que porta la bandera de Nicaragua en honor a los caídos.

Un mes. Más de un mes ha pasado desde la primera protesta pacífica en Camino de Oriente y 33 días después, cientos de ciudadanos, jóvenes, estudiantes, campesinos, empresarios y sociedad civil siguen saliendo a las calles, cubiertos con sus banderas azul y blanco, para exigir justicia y democracia. Justicia por los asesinados y democracia para un país entero.

Jorge Mejía Peralta (Managua, 1972) es un periodista y fotógrafo que ha acompañado las manifestaciones ciudadanas que han cobijado las calles de la ciudad en las últimas semanas. Su banco en Flickr.com alcanza las 25 mil fotografías, convirtiéndolo en el fotógrafo nicaragüense con más contenido subido con licenciamiento Creative Commons.

Vade retro, parece decir la joven que esgrime su bandera azul y blanco ante los policías antimotines dispuestos a reprimir a los ciudadanos que se manifiestan frente al Centro Pellas, en Carretera a Masaya. La bandera, que ha sido el gran característico de las marchas y los plantones pacíficos, es lo único que los manifestantes usan como defensa. La primera señal de represión por parte de la Policía ocurrió el 18 de abril de 2018, durante una protesta pacífica en Camino de Oriente por las reformas al INSS. Durante más de un mes de marchas y protestas, los ciudadanos han denunciado represión, muerte y cientos de heridos en manos de la institución policial.
Las mujeres que han participado en las marchas estudiantiles se han apoderado de las famosas palabras que la comandante Doris Tijerino Haslam pronuncia al inicio de la canción de Carlos Mejía Godoy El zenzontle pregunta por Arlen, dedicada a la guerrillera sandinista Arlen Siu: “Mire, compañero, la verdad es que no se puede hacer la revolución sin la participación de las mujeres”. En esta fotografía, por ejemplo, se muestra a una familia de mujeres que salió a Carretera a Masaya para mostrar apoyo a la caravana del 13 de mayo después de la feroz represión y violencia acaecida en la ciudad de Masaya. En la otra fotografía, se muestra a una mujer de mayor edad cargando su bandera y participando en la marcha del 9 de mayo.

 

Las mujeres que han participado en las marchas estudiantiles se han apoderado de las famosas palabras que la comandante Doris Tijerino Haslam pronuncia al inicio de la canción de Carlos Mejía Godoy El zenzontle pregunta por Arlen, dedicada a la guerrillera sandinista Arlen Siu: “Mire, compañero, la verdad es que no se puede hacer la revolución sin la participación de las mujeres”. En esta fotografía, por ejemplo, se muestra a una familia de mujeres que salió a Carretera a Masaya para mostrar apoyo a la caravana del 13 de mayo después de la feroz represión y violencia acaecida en la ciudad de Masaya. En la otra fotografía, se muestra a una mujer de mayor edad cargando su bandera y participando en la marcha del 9 de mayo.
Este joven, quien se encontraba protestando en la Universidad Nacional Agraria, oculta su rostro usando una tradicional máscara de cedazo, para proteger su identidad. Esta fotografía evoca la histórica insurrección del barrio indígena de Monimbó, en febrero de 1978. Los pobladores usaban sus tradicionales máscaras, con las que se bailaba en la época de la conquista, como una forma de ridiculizar a los españoles. La gesta la inmortalizó una fotografía de la norteamericana Susan Meiselas. En ella, tres combatientes usan sus máscaras de cedazo mientras sostienen en las manos bombas de contacto, que también fueron inventadas en el histórico barrio.
Francisca Ramírez, lideresa del movimiento campesino y la lucha anticanal, comparte el dolor con uno de los familiares de los asesinados durante las protestas. Los campesinos se han movilizado desde sus comunidades para apoyar las marchas de los estudiantes y pedir justicia por quienes han sido asesinados. Además, han liderado tranques en carreteras como forma de manifestarse ante la represión que los ciudadanos han recibido durante más de un mes.
En una de las fotografías se observa cómo un padre lleva a su hija arropada con la bandera de Nicaragua. El pueblo cuidando a la Nicaragüita. Durante las congregaciones masivas que se han organizado durante los meses de abril y mayo, cientos de padres se han hecho presentes acompañados por sus hijos, quienes también portan banderas azul y blanco. No solo ha sido una lucha de jóvenes. Durante las marchas también se ha observado a ancianos en sillas de ruedas portando sus banderas o apoyando desde las aceras de sus casas, ondeando sus banderas azul y blanco y sonando sus cazuelas.
En una de las fotografías se observa cómo un padre lleva a su hija arropada con la bandera de Nicaragua. El pueblo cuidando a la Nicaragüita. Durante las congregaciones masivas que se han organizado durante los meses de abril y mayo, cientos de padres se han hecho presentes acompañados por sus hijos, quienes también portan banderas azul y blanco. No solo ha sido una lucha de jóvenes. Durante las marchas también se ha observado a ancianos en sillas de ruedas portando sus banderas o apoyando desde las aceras de sus casas, ondeando sus banderas azul y blanco y sonando sus cazuelas.
Después de derribar los dos árboles de la vida que el Gobierno había colocado en la rotonda Jean Paul Genie, un grupo de personas autoconvocadas convirtió el lugar en un altar para los jóvenes y estudiantes asesinados. A pesar de que personas enviadas por el Frente Sandinista han destruido una y otra vez los altares construidos en la rotonda, los ciudadanos siguen reconstruyéndolos una y otra vez: sembrando árboles, colocando banderas, cruces, etc. En la fotografía se observa una de las cruces que porta la bandera de Nicaragua en honor a los caídos.