Realizando la “Patria Grande”

En esta “Revolución Cívica”, como dice Jaime Arellano: “La gente quiere la paz, la democracia y un verdadero estado de derecho, y por la memoria de los masacrados no se aceptan ni migajas, ni compromisos debajo la mesa”

Excontralor Agustín Jarquín Anaya. LA PRENSA/ARCHIVO

Por su experiencia y objetividad, las observaciones de entes como Funides, de analistas como Néstor Avendaño, Adolfo Acevedo y otros, debemos asumirlas, para que la construcción de la “Nicaragua de Bienestar”, sea pronta. En esta “Revolución Cívica”, como dice Jaime Arellano: “La gente quiere la paz, la democracia y un verdadero estado de derecho, y por la memoria de los masacrados no se aceptan ni migajas, ni compromisos debajo la mesa”.

Con ese referente, analizando la situación, vislumbra que “la recuperación económica”, con el “gobierno de transición” que conformará la “Alianza Unidad Cívica por la Democracia y la Justicia” y el nuevo gobierno surgido de elecciones libres (en ±1 año) será más rápida que en el noventa, pues este proceso tiene características (gracias a esta gloriosa juventud, a su alianza con empresarios y sociedad civil, y al avance tecnológico) que carecíamos en 1990:

—Clara importancia dada a: Erradicar el partidismo sectario en el Estado y la educación; Transparencia pública, rendición de cuentas e intolerancia contra la corrupción; Profesionalidad de los órganos de seguridad; Irrestricta seguridad jurídica, y respeto a Derechos Humanos; y Renovación integral de los mandos y prácticas de la Policía Nacional; y Caracterización del servicio al ciudadano, por el cual trabajar en el Estado no será más para privilegios, ni enriquecimientos ilícitos.

—Rechazo a la violencia como medio de introducir cambios políticos. —Disposición de conservar, los aspectos positivos de la actual administración; disposición inexistente en 79 y 90, cuando se descartaron aspectos positivos de las administraciones relevadas, pues en ambos casos los cambios fueron “anti-sistema”;

—Convicción de resolver en el mediano plazo (acogiendo estudios y proyectos que ya existen, y que la Administración Ortega-Murillo ha desechado), las prioridades de: Reforma del INSS; Reforma del Sistema Electoral; Mejora del Sistema Educativo; Mejora del Sistema de Cuido Medio Ambiental y de Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales; y Profesionalización del Sistema de Justicia y del Sistema de Control.

—Influencia relevante de la Espiritualidad Cristiana, promoviendo Valores y Actitudes Proactivas; y —No deterioro de la Capacidad Productiva Nacional, que en el 90, por la guerra, el centralismo económico y la pésima administración gubernamental, estaba totalmente colapsada; y—Fiscalización permanente y oportuna del pueblo, con tecnología moderna y redes sociales;

Este proceso no debe prolongarse, debiendo prepararnos para una resistencia de tres a seis semanas. Hagamos más oración, para el éxito sin más dolor de esta noble causa.

El autor es Consejero General de la Universidad Paulo Freire (UPF)