El Real Madrid marca una época: logra su tercera Champions consecutiva

El galés Gareth Bale, con un doblete tras saltar al campo a los 61 minutos, condujo al Real Madrid a la Decimotercera tras ganar al Liverpool por 3-1

El Real Madrid levanta la «orejona» en Kiev. LAPRENSA/EFE

El Real Madrid bien puede decir que sin caos no hay felicidad. El sufrir es parte de sentirse vivo y el Liverpool solamente duró 25 minutos hasta romperse. Los rojos perdieron a su as de la baraja y todos se descarrilaron. Se le puede señalar al Real Madrid por qué no jugó bonito, por qué sufrió tanto en un principio, por qué parecía estar divagando entre el remolino que le provocaba el Liverpool, pero no se le puede decir por qué no gana. Este equipo no solo juega las finales sino que también las consigue. El Madrid ha marcado una época con un triplete consecutivo al vencer 3-1 al Liverpool.

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Los merengues reaccionaron como el conjunto depredador que son cuando olieron la sangre. Primero con Benzema y luego con Bale. El Liverpool que estaba haciendo un partido al límite se descomprimieron mucho antes, no como ante la Roma en la recta final de juego, que de ir ganando 5-0 culminaron 5-2 y luego de ir arriba 2-0 perder 4-2. Esta vez todo se apresuró con la salida de Mohammed Salah por una jugada en la cual se enredó con Sergio Ramos y en la caída terminó con el hombro lastimado. Entre llantos debía abandonar la cancha.

El horror de Klopp salió a relucir, había tirado todos sus dados y no tenía banquillo. Nada que ver con un Madrid que se despidió sollozo de Carvajal (también lesionado) pero en su lugar Nacho entró con solvencia. A partir de ese momento el Madrid tomó el control del balón fructífero, antes lo tenía pero era infértil, presionados a estar encarcelado en su propia área.

Con todo y la presión inicial del Liverpool solamente tuvieron una llegada de verdadero peligro con el disparo de Arnold, pero Keylor nuevamente apareció en el momento oportuno. Los blancos cerraron fuerte con un gol anulado a Benzema. No obstante, ya respiraba tranquilo el Madrid. Empezando la segunda parte, Isco desperdició un chance al travesaño y Benzema sacó agua de una piedra al aprovechar el pase con las manos comprometió del arquero Karius, el francés metió el pie y puso a celebrar a los suyos al 50′.

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Cuatro minutos después apareció Mané. El africano recibió un pase de cabeza de Dejan Lovren e igualó las acciones. Por alguna razón el Madrid no se desesperó. Jugaban una final como rutina. Avisó con un centro de Nacho que Isco disparó con mucho veneno, pero Karius rechazó. Y cuando Marcelo (63′) envió un centro que parecía no tener protagonismo con su pierna derecha, el galés, Gareth Bale hurgó en lo profundo de sus facultades para analizar que se inventaba. En menos de dos segundos se le ocurrió hacer magia con una chilena, colocando al Madrid a las puertas de la décimo tercera Champions de su historia.

Mané que no se daba por vencido golpeó al poste, Cristiano se perdió al 81′ lo que podía ser el tercer gol, hasta la aparición de un disparo sin peligro de larga distancia de Bale que el arquero pifió (83′). Mostró sus manos de aceite y enterró las pocas ilusiones que le quedaban a los ingleses. Mientras el Liverpool desapareció tras la salida de Salah y quedó con intermitencias, el Madrid se reclinó en Bale tras el encuentro irregular de Cristiano. El rey de Europa ha marcado una época. El depredador sigue suelto y con hambre de más.

 

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