España niega que provea a la Policía el material para reprimir a manifestantes en Nicaragua

La socióloga e investigadora de seguridad, Elvira Cuadra escribió en su blog, La bala que mató a Alvarito, y deja entrever que llegó desde España

Cartuchos de gases lacrimógenos como este fueron ocupados en Monimbó, Masaya como prueba de la represión y mostrados a la CIDH. LA PRENSA/CORTESÍA

La represión desatada por el gobierno a las manifestaciones de los autoconvocados partir de abril a la fecha, trajo a colación las interrogantes de dónde provienen las armas que han segado la vida de más de 76 personas.

La socióloga e investigadora de seguridad, Elvira Cuadra escribió en su blog, La bala que mató a Alvarito, y deja entrever que llegó desde España.

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Cuadra  menciona que cuando la misión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó a Masaya a recibir denuncias de la represión policial los pobladores les mostraron mesas llenas de cartuchos, casquillos y otros remanentes de municiones disparadas por la Policía.

“La mayoría de esas municiones fueron fabricadas especialmente para la Policía de Nicaragua por la empresa española Falken S.A. Los cargamentos salieron de España con autorización del gobierno”, indicó Cuadra.

La Embajada de España en Managua a través de su cuenta de twitter @EmbEspNicaragua niega la venta de algún tipo de material de defensa y seguridad a Nicaragua. “El Gobierno de España no está autorizando la venta de ningún tipo de material a la Policía Nacional de Nicaragua”, se limitó a decir esa sede diplomática en Managua.

El 1 de julio de 2017 LA PRENSA escribió que en el primer semestre de  2016 la Policía Nacional invirtió 1.5 millones de euros en materiales antidisturbios  los que fueron adquiridos a proveedores españoles, confirma un documento del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad de España.

En esa ocasión según el listado España hasta le donó 24 máscaras antigás a la Policía Nacional, según demuestran los mismos documentos. Desde su blog Cuadra que ya el 1 de julio de 2017 había cuestionado desde la publicación de LA PRENSA  que el Gobierno destinara tal cantidad para reprimir,  pregunta desde su blog «¿Cuántas de esas balas y gases lacrimógenos se utilizaron en abril y mayo?, ¿cuántas están todavía en las bodegas policiales esperando ser disparadas?, ¿cuánto se ha pagado a esa industria nefasta? Ahora no lo sabemos con certeza, pero el recuento de víctimas que hizo la CIDH en su informe preliminar es terrorífico: 76 personas muertas, 868 heridas y 438 detenidas».

Y añadió la investigadora «la principal responsable fue la Policía y los grupos paramilitares del gobierno. Una gran cantidad de jóvenes murieron por disparos con balas de goma; al menos 9 jóvenes perdieron uno de sus ojos por esas mismas balas. Con esas municiones se mató y se hirió. Una de esas balas fue la que asesinó a Alvarito (Conrado)».

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