Joven secuestrado es devuelto a su casa con signos de tortura

Directora del Cenidh, Marlin Sierra confirma que fue informada de la liberación de Kenneth Romero Aburto

María Elsa Aburto, cuando con fotografía en mano se presentó al Cenidh a denunciar el secuestro de su hijo Kenneth Romero Aburto. LA PRENSA/E. ROMERO

En el cuarto día de haber sido secuestrado Kenneth Israel Romero Aburto, de 23 años, fue regresado por sus mismos captores a la entrada del callejón que conduce a su casa en el Barrio Riguero según reportaron sus familiares.

También el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), conoció que el muchacho había sido liberado, sin conocer mayores detalles del caso, confió la directora de ese organismo Marlin Sierra.

LA PRENSA conoció que durante los cuatro días de secuestro el joven fue sometido a todo tipo de torturas mientras estuvo en cautiverio aparentemente en un sitio fuera de Managua y que la víctima no pudo precisar hacia donde lo llevaron, pues cuando lo sacaron para regresarlo a su barrio, de donde lo raptaron, le colocaron capuchas para que no identificara el sitio donde permaneció, pero estimó que nunca fue conducido a las celdas de El Chipote

Un vehículo que tampoco identifican los familiares condujo a la víctima a eso de las 6:00 a.m, de este miércoles.

«Lo torturaron, anda bien maltratado», aseguró un pariente de la víctima, quien prefirió no ser identificado pues existe mucho temor en la familia, pero aseguró que el joven fue sometido a todo tipo de torturas, según  comentó a sus parientes luego que inicialmente se rehusaba a comentar por lo que había pasado.

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«Lo amarraron con unos alambres, lo ponían manos arriba un rato, manos atrás, hincado, lo golpeaban con la cacha de las pistolas, barrieron el piso con él, lo agarraron de las mechas de la frente», relató el familiar de la víctima quien dijo que este aún sufre el trauma pues se asusta a cada rato.

El joven muestra signos de violencia en la espalda, en las piernas, en las rodillas pero aparentemente no con la agresividad con que fue tratado, pues  sus captores le inyectaron constantemente algún medicamento para evitar que se le vieran los moretones, de acuerdo al análisis que les hizo un médico privado que lo atendió.

El caso del secuestro trascendió cuando fue denunciado inicialmente a través de las redes sociales, cuando un vecino grabó un video a través del cual se  apreciaba a hombres de civil con botas militares que capturaba al muchacho junto a otra persona, quien después fue identificado en el transcurso de la semana por un familiar, que a su vez  recurrió ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y  quien lo identificó como Christian Espinoza Fernández,  quienes en esa ocasión  dijeron que este había permanecido por varios días atrincherado en la Universidad Politécnica (Upoli).

Hasta ahora la CPDH no ha recibido reporte de que Espinoza haya aparecido.