Comercios en Granada trabajan medio tiempo por temor a los saqueos

Los negocios abren por las mañanas y cierran después del mediodía por miedo a los ataques de grupos antisociales

Los bancos en Granada lucen abarrotados. Sin embargo el comercio solo funciona por las mañanas. La Prensa/Lucía Vargas

Desde hace tres semanas que Granada sufrió saqueos y quemas de negocios, el comercio es otro. Más de veinte establecimientos ubicados sobre la calle principal mantienen sus puertas cerradas.

Los dueños de tiendas de ropa y calzado decidieron llevarse su mercadería. Esta semana solamente llevan cantidades pequeñas con la esperanza de vender algo y recuperarse de las pérdidas económicas que ha dejado la crisis que vive el país.

Por las mañanas es cuando los comerciantes logran vender sus productos, pues hay afluencia de compradores. Sin embargo después del mediodía estos cierran sus puertas por miedo a los ataques de grupos antisociales.

Le puede interesar: ¿Por qué preocupa que la crisis sociopolítica en Nicaragua golpee duro a Granada?

«Granada no ha logrado recuperarse después de todo lo que ha pasado. Hemos tenido millonarias pérdidas con los saqueos e incendios provocados por personas vagas que ya todos conocemos», dijo Xiomara Morales, dueña de una tienda.

Los productos alimenticios, de aseo personal y de la casa, son los que tienen mayor demanda.

Remesas en córdobas

Un equipo de LA PRENSA constató que las agencias que brindan servicio de entrega de remesas no entregan el dinero en dólares, lo hacen en córdobas y al cambio que manejan las agencias o bancos. Esto ocurre aunque los remitentes envíen el dinero en dólares.

«Yo vine a retirar dinero que me envió mi hijo desde Costa Rica, pero ya salió un empleado y dijo que sólo a 150 van atender. O sea que yo no podré retirar hoy (martes). Ojalá que mañana tenga mejor suerte», refirió Angela Matamoros.

Lea además: Comerciantes de Granada retiran sus mercancías ante amenaza de incendios y saqueos

Otra mujer que estaba haciendo fila en uno de los bancos dijo que envió a su hermano a las 5:00 de la mañana a hacer fila para tener un lugar más cercano. «Soy la número 30 y eso que mi hermano ya había venido muy de mañana», señaló la señora.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: