Cristiano Ronaldo conquista Rusia con sus goles y Portugal se acerca los octavos

Este el Mundial de Cristiano que ha marcado goles de todas las formas posibles: de izquierda, derecha y cabeza; en jugadas, de falta o balón parado

Ronaldo suma cuatro goles. LAPRENSA/ AFP

Portugal es Cristiano y Cristiano es Portugal. Uno y el otro coexisten para conquistar allá donde van. Pasó en la Eurocopa 2016 ganada por los lusos con su capitán en estado de gracia en las fases previas y lesionado en la Final donde apareció milagrosamente Eder, que no viajó a Rusia donde su papel lo debe asumir Andrés Silva o Gonzalo Guedes si se los permite Ronaldo, el goleador del Mundial con cuatro goles en dos juegos superando a Puskás como el jugador europeo con más tantos (85) en selecciones.

Lea:Rusia sorprende y vuelve a los octavos de final 32 años después

Un depreprador del área es Ronaldo que brilla marcando tres goles contra España o bien haciendo el único del triunfo 1-0 sobre Marruecos, un combinado de buen pie para asociarse pero que quedó eliminado matemática porque el central Benatia no «su Ronaldo» para sobrevivir en Rusia como Portugal, que se acercó a los octavos con cuatro puntos, mismos que debería sumar la Roja contra Irán más tarde aunque los clasificados se definirán en la última jornada.

Marruecos salió acomerse la cancha y canalizó su futbol por las bandas implementando superioridad numérica para genera peligro y presionaron en el medio campo provocando pérdidas de balón en la salida de Portugal, que pareció descolocado hasta que pisó el área por primera vez y apareció Cristiano Ronaldo para aplacar el vendaval marroquí.

Inicio prometedor

Con dificultad Portugal llegó a la portería contraria. El intento de ataque fue neutralizado desviando el esférico a tiro de esquina que tras el saque se volvió a repetir. Esta vez los lusos sacaron en corto para distraer y desestabilizar las marcas. Cristiano (5) entendió la intención, se desmarcó en diagonal y cabeceó con potencia el centro desde el costado. 1-0 revilitizador y autoritario para los lusos.

Benatia lo intentó. LAPRENSA/ AFP

La anotación animó a ambos. Cristiano (9) volvió a rematar desviado y Marruecos reaccionó con un cabezazo franco de Benatia (12) a las manos de Rui Patricio. Los faraones volvieron a encimar con su ataque por banda, sin embargo carecieron de ese último pase colocado en el área o una individualidad para desequilibrar el orden defensivo portugués.

Marruecos mantuvo las intenciones del juego, mientras Portugal dio esa sensación en un tiro libre pero ni uno ni otro pudo hacer nada llamativo de esas acciones hasta que apareció nuevamente Cristiano al finalizar la primera parte. Esta vez el portugués fungió como pasador filtrando a Guedes (39), quien mano a mano remató de frente al portero El Kajoui.

Benatia no es Ronaldo

Las jugadas a balón parado eran oro puro para Marruecos, que siempre encontró huecos por arriba que en acciones colectivas por más que lo intentó. Avisó de su peligro dos veces en nueve minutos, pero Rui Patricio lo evitó primero en el cabezazo del Belhanda (51) y Benatia (60) falló después rematando por arriba de la portería un balón suelto en el área, ambas ocasiones tras tiros libres.

Marruecos siguió imprimiendo voluntad a su juego huérfano de un líder, caso contrario de Ronaldo que lo es todo en Portugal. El luso convenció al árbitro de una falta inexistente cercana al área y lo intentó después (82) con un penalti tras el contacto en el rechace de tiro libre, pero colegiado hizo caso omiso. Incrédulo Cristiano por la negativa del árbitro al solicitar el VAR, que fue denegado como el gol a Benatia (90+3)–otra vez a balón parado– que falló por enésima vez un remate claro en el área. El central registró más remates (5) que todos los de su equipo.

Este el Mundial de Cristiano que ha marcado goles de todas las formas posibles: de izquierda, derecha y cabeza; en jugadas, de falta o balón parado. Cristiano eclipsa Rusia a su manera.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: