Un Neymar mejorado encarrila a Brasil a los octavos

La victoria dio aliento a Brasil y la figura de Neymar que se encarriló a los octavos de final, mientras sentenció la eliminación de la Costa Rica de Keylor Navas

Neymar lidera a Brasil. LAPRENSA/ AFP

Un Neymar recuperado, capaz de pasar de un momento a otro de héroe a villano, encabezó a un Brasil gris en la primera parte y transformado bajo la dirección del 10 en el segundo tiempo. El Brasil verdadero empezó a jugar en el complemento y venció en el tiempo añadido con el liderazgo del brasileño y la aportación de Douglas Costa, que dio un poco de respiro a un Neymar crucificado a patadas otra vez —terminó con dos agujeros en una media— por Costa Rica y liberado con el tanto que selló el éxito 2-0 soltando la presión acumulada con las lágrimas derramadas al finalizar el encuentro.

La victoria dio aliento a Brasil y la figura de Neymar, que estuvo en la mira todo el tiempo —por su incidencia en el juego e intentar engañar al árbitro— y se encarriló a los octavos de final este viernes en San Petersburgo, mientras sentenció la eliminación de la Costa Rica de Keylor Navas. El último desafío contra Serbia definirá el liderato —lleva 4 puntos, mismos que Suiza que enfrenta a Costa Rica— y confirmará el regreso de Neymar previo a la lesión que puso en duda su capacidad de estar en forma a Rusia donde está llamado a guiar a su selección hasta la final.

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Costa Rica salió con personalidad y las ideas claras: mantener el mayor tiempo posible el balón o buscar una escapada rápida por las bandas. Mientras en defensa organizarse bien atrás y evitar que Neymar jugara y otras veces Coutinho. El foco estaba puesto en la estrella brasileña que recibió dos faltas en 15 minutos, la primera cuando se disponía a encabezar un contraataque y la otra después que se marchó de Gamboa con un sombrerito. Ante de la media hora, la Sele acumuló siete faltas, la mayoría sobre el jugador del PSG.

Primer aviso de Neymar

Neymar (27) descolgado por la banda izquierda asustó ingresando al área con un pase entre líneas, que se escapó a su control y Navas anticipó. Después Coutinho (30) repitió la jugada del golazo ante Suiza pero esta vez salió muy desviado. Ya Brasil empezó a ser Brasil: robando y anticipando el balón, yendo hacia adelante con peligro por las bandas o el centro. A pesar de ese volumen de juego faltaba la magia con el esférico de un jugador o el colectivo, esas asociaciones que generen los goles.

Neymar llorando de felicidad. LAPRENSA/ AFP

El “jogo bonito” característico de Brasil no terminaba de germinar. Neymar y William actuaron como solistas por las bandas y algunas veces buscaron mayor repercusión con el apoyo de los laterales que se unieron al ataque. Coutinho, el encargado de llevar los hilos, estaba alejado de ambos, sin conexión. Necesitado de un revulsivo, Tite dio entra a Douglas Costa por William comenzando el segundo tiempo, que despegó más agitado que el primero, con una mejor versión de la Selecao y Neymar, más el apoyo del recién ingresado Costa que fue protagonista.

Brasil apuntó a la portería de Navas con mejores ideas sobre el carril derecho. Ahí encontró luz verde para el gol porque en 10 minutos la Canarinha hizo el triple que la primera parte con las ocasiones cayendo en tromba: Gabriel Jesús (49) astilló el travesaño con un cabezazo, en el rechace Gamboa despegó el remate de Coutinho (50) y un bombazo de Neymar (56) lo mandó Navas a tiro esquina.

Brasil encimado

La Selecao abrumó a los ticos, quienes resistieron con los dientes apretados mientras tomaban respiro con par de ocasiones peligrosas neutralizadas antes de la ejecución. Esa pausa era un escape al asedio constante de Neymar, el enemigo número por su creciente incidencia en el juego. La estrella del PSG (72) coqueteó nuevamente con el gol pero su disparo salió ajustado al paral previo a su pillería —seis minutos después— de vender una falta inexistente como penalti. El VAR impidió una injusticia anulando el claro error del árbitro.

El reloj, el mejor aliado la Sele en los minutos finales, ahogó las ideas de Brasil insistente con centros predecibles en zona resguardada por los ticos, unos espartanos defendiendo un punto pero tanto insistió la Canarinha con la misma jugada que logró recompensa. Marcelo colgó al área, Firmino apareció por primera vez desde su ingreso ganando arriba y cabeceó al punto de penalti donde Gabriel Jesús hizo un control largo idóneo para el remate de Coutinho (90+1) entrando desde atrás.

Firmino (90+4) pudo sentenciar y no lo hizo por su disparo desviado, ese privilegio se lo dejó a Neymar (90+7) para cerrar un partido redondo. El brasileño materializó un regalo en desborde de Costa, su mejor aliado en un encuentro que se tornó difícil y liberador de la tensión acumulada: llorando de rodillas en el césped estaba la renovada versión de Neymar que Brasil tanto necesita.

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