Fitch advierte que Gobierno tendría dificultad en acceso a multilaterales por violaciones a derechos humanos

Fitch aplica fuerte rebaja a nota soberana de Nicaragua debido a la creciente inestabilidad política y el correspondiente deterioro de las inversiones, el crecimiento económico y las perspectivas de las finanzas públicas en Nicaragua.

Dépositos

La crisis provocada por el Gobierno está afectando seriamente el sistema financiero nacional. LA PRENSA/ ARCHIVO

La calificación de Nicaragua ha sido rebajada por la firma calificadora de riesgos Fitch Ratings. En una sola evaluación, la calificadora  pasó la nota del país de  “B+” a “B” con perspectiva negativa, lo que pondría a Nicaragua al borde de la calificación CCC, uno de los niveles más bajos en la escala de notas de riesgo, donde se encuentran El Salvador y Venezuela.

En su informe, Fitch indica que el cambio de calificación se debe a la creciente inestabilidad política y el correspondiente deterioro de las inversiones, el crecimiento económico y las perspectivas de las finanzas públicas en Nicaragua.

«La disminución de los depósitos y la presión incipiente relacionada con las reservas internacionales han incrementado los riesgos financieros y de estabilidad macroeconómica en el contexto del régimen de tipo de cambio de paridad móvil y el sistema financiero altamente dolarizado de Nicaragua. La incertidumbre en el curso de los eventos políticos nacionales presenta riesgos a la baja para Fitch”, indica en informe.

Fitch también proyecta que el déficit del Instituto de Seguridad Social (INSS) se deteriore durante el periodo 2018-2020 más del 0.6 por ciento del PIB, como fue en 2017, y aumentará las necesidades de financiamiento del gobierno porque se espera que las reservas de liquidez del INSS se agoten en 2018.

La firma calificadora advierte que las preocupaciones sobre derechos humanos pueden obstaculizar el acceso de Nicaragua a los prestamistas multilaterales. En los últimos años, organismos como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica han sido clave en el financiamiento del sector público, ante el retiro de la comunidad de donantes y el hundimiento de la cooperación de Venezuela.

Esta es la tercera calificadora de riesgo que afecta las notas crediticias de Nicaragua desde que comenzó la crisis hace 67 días y que ha dejado a más de 212 nicaragüenses asesinados. El Gobierno de Daniel Ortega ha reaccionado con violencia contra los manifestantes que exigen su salida.

A la vez, la estrategia de financiamiento del Gobierno enfrenta riesgos potenciales. “Las subastas nacionales de tesorería se han desacelerado durante abril-junio ya que los bancos conservan liquidez, lo que podría afectar los 100 millones de dólares que el gobierno planea colocar en el mercado local en 2018”, advierte Fitch.

La calificadora señala que ha habido presiones sobre la base de depósitos altamente dolarizados y de corto plazo en el sistema financiero y las reservas internacionales del Banco Central.

Depósitos han caído

El documento indica que los depósitos bancarios han caído en 665 millones de dólares (12 por ciento) desde el 17 de abril hasta el 19 de junio, de los cuales 285 millones de dólares  tuvieron salidas netas desde el 30 de mayo. “En respuesta, el Banco Central aumentó las operaciones diarias de administración de liquidez y ha introducido nuevos instrumentos. Sin embargo, la tasa de cambio de paridad móvil de córdoba con respecto al dólar estadounidense, el ancla de macro política, limita el alcance del banco central para aumentar la oferta monetaria”.

No obstante, Fitch afirma que los bancos desde abril aún tienen índices adecuados de capital  y liquidez.

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Desaceleración y aumento de inflación

Fitch pronostica que la crisis política reduzca el crecimiento económico de Nicaragua a 1.7 por ciento en 2018, desde su promedio de 4.8 por ciento en los últimos cinco años”. Los bloqueos y la amenaza de violencia contra civiles han reprimido el comercio minorista, los servicios de restaurantes y turismo, la construcción y el retraso en la entrega de mercancías”, precisa.

Agregó que la inflación aumentará hasta 7.5 por ciento anual en 2018, después que en 2017 estuvo en  3.9 por ciento. «Los altos precios de importación de combustible desde el cuarto trimestre de 2014 han pasado a la economía y la escasez aumentó los precios de los alimentos en mayo, cuando la inflación alcanzó el 5.2 por ciento promedio anual”, indica.

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