Félix Maradiaga: hay que pasar a la desobediencia civil en Nicaragua

El director del Ieepp propone la desobediencia civil como el paro nacional y el paro fiscal

Felix Maradiaga, Nicaragua, protestas

Félix Maradiaga es uno de los representantes de la sociedad civil que viajó a Washington el 2 de junio de 2018 para denunciar la represión gubernamental. LA PRENSA/Óscar Navarrete

Félix Maradiaga, director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), amenazado de cárcel por el gobierno de Daniel Ortega por su participación activa en la lucha cívica por la democratización en Nicaragua, expresó que ante la represión sangrienta con que ha reaccionado el régimen, la resistencia ciudadana debe continuar a través de mecanismos que minimicen la pérdida de vidas.

“La resistencia ciudadana debe continuar a través de mecanismos que minimicen la pérdida de vidas, pero no flaquear, la salida no está a la vuelta de la esquina, pero creo que el régimen tiene sus días contados”, dijo Maradiaga, tras su regreso ayer al país, después de permanecer 25 días en Washington, denunciando las violaciones a derechos humanos que sufren los nicaragüenses.

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El director del Ieepp propone la desobediencia civil como el paro nacional y el paro fiscal. Además, propone acelerar los esfuerzos por una participación más activa de la comunidad internacional y la organización más efectiva en los barrios y comunidades del país.

Desconocer al Gobierno

“Un ejemplo de organización comunitaria del pueblo es la de Masaya. Desconozcamos la autoridad estatal y a cada una de sus instituciones. Desconocer a todas las autoridades es medida radical, pero es el punto al que nos han obligado a llegar”, dijo Maradiaga.

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Respecto al Diálogo Nacional, Maradiaga dijo tener sus sospechas documentadas sobre la experiencia de regímenes parecidos, como el de Venezuela, donde el diálogo “fue utilizado por el Gobierno (solo) para ganar oxígeno, porque no hay voluntad política para buscar la paz”.

“No veo avances en el diálogo, de lo contrario no hubiera tanto muertos. Veo una burla del Gobierno a la sana voluntad de los obispos y sociedad civil, por eso la población debe crear mecanismos de resistencia y de desobediencia para forzar negociación para una transición democrática que pasa por la renuncia de Daniel y Rosario”, agregó el director del Ieepp.

Maradiaga es uno de los representantes de la sociedad civil que viajó a Washington el 2 de junio de 2018 para denunciar la represión gubernamental desde abril a la fecha, en la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y en otras instancias internacionales.

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Tres días después de su partida de Nicaragua, el 5 de junio, la Policía Nacional, en conferencia de prensa, lo señaló de supuestamente liderar una estructura criminal llamada el Viper, según la Policía, dedicada a cometer actos de terrorismo, narcotráfico y crimen organizado.

“Con más energía que nunca vengo a apoyar la lucha del pueblo nicaragüense”, reiteró Maradiaga, quien dio las gracias a la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) por incluirlo en el informe final y brindarle medidas de protección, así como otros organismos internacionales y diplomáticos que están en contra de la “persecución política” de la que es víctima.

Sobre los señalamientos penales en su contra, Maradiaga dijo que desde el punto de vista jurídico “no tienen ni pie ni cabeza”, pero aun así hará uso de los recursos nacionales e internacionales que la Ley le permite para protegerse de la “persecución política” y el peligro de cárcel que eso implica, aunque asegura que el Sistema Judicial de Nicaragua colapsó hace años, porque no hay independencia de poderes y es utilizado como instrumento represor.

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También lamentó cómo miles de jóvenes están siendo procesados y encarcelados por causas falsas, montadas por el régimen para castigar a quienes se rebelan y participan en las manifestaciones cívicas, por lo que su “compromiso moral” con ellos es no permitir que sean olvidados.

“Tengo 623 amenazas de muerte y de cárcel documentadas, el 70 por ciento de ellas realizadas a través de perfiles falsos en Facebook, el resto a través de mensajes de texto, Twitter, WhatsApp y llamadas telefónicas, pero en realidad mi caso es pequeño, incomparable a toda la persecución que viven y sufren otras personas, principalmente los jóvenes en nuestro país. Yo tengo privilegios y quisiera que esos se extendieran al resto de ciudadanos”, reiteró Maradiaga.


  • En un video publicado en su Facebook a su llegada a Managua, Maradiaga agradeció la “lluvia de solidaridad” que ha recibido por parte de los nicaragüenses y de la comunidad internacional.