Abril a mayo, entre el pasado y el futuro

La Hoja de Ruta ya la trazaron los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el de Amnistía Internacional

Cartas al director

Los sucesos de abril y mayo del 2018 son el punto de partida para construir una nueva Nicaragua. Las víctimas de la represión así lo exigen. Que su sacrificio no sea en vano.

La “Comisión de la Mentira” intenta descalificar la naturaleza de la insurrección cívica y pacífica con el manido argumento que no eran estudiantes. Eran jóvenes y ciudadanos investidos del legítimo derecho a la manifestación y la protesta pacífica. De todas maneras, esa tal comisión nació non nata.

Y, aunque el régimen se prepara para continuar su política de “tierra arrasada” tenemos ya un camino que seguir, la salida constitucional del tirano y su familia del poder; adelantar las elecciones para, por fin, tener unas elecciones limpias, competitivas, observadas nacional e internacionalmente y cuyos resultados nos permitan cerrar para siempre este círculo vicioso de mesianismos, autoritarismos, corrupción, abusos de poder, represión y muerte. Necesitamos una revolución educativa y ética ya que “la revolución será moral o no será”

Obviamente elecciones conducidas por un radicalmente nuevo Consejo Supremo Electoral. La figura del beneficiado por la Ley Magnitsky debe desaparecer de la historia de Nicaragua, así como la de todos los cómplices y cooperadores necesarios de esta tragedia que enlutó nuestra Patria. Los textos de historia del futuro inmediato y posterior deben dejar consignado un antes y un después de abril-mayo 2018. Aunque la lucha aún continúa entre quienes perseveran en la pretensión de “su revolución” y sus crímenes y un pueblo que se suponía adormilado y su juventud en el éxtasis del sincretismo y la brujería que nos quiso imponer a un Hugo Chávez y a una nueva “religión” por sobre las creencias más genuinas del pueblo nicaragüense. Los jóvenes demócratas azul y blanco nos han dado una lección y un ejemplo que seguir a nosotros y al mundo entero. Ahora ya se sabe qué tipo de régimen es éste.

Las tareas más urgentes pasan por garantizar que no haya más asesinatos de niños, jóvenes, estudiantes, ciudadanos en general, a manos de seres despreciables que parecen entrenados para matar sin piedad. Hay quienes creen que ni siquiera son nacionales de nuestro país.

Una Comisión de la Verdad integrada por juristas expertos de la OEA y la ONU es imprescindible para conocer a los autores intelectuales y materiales de esta carnicería humana. En el pasado, luego de la guerra de los ochentas no huFSLN se alzó con el poder y no dio espacio a la justicia transicional ni a un proceso de reconstrucción del pasado fratricida, para no volver a repetirlo.

La bicicleta estacionaria del doctor Alejandro Serrano Caldera comienza a moverse hacia adelante. Para que no se vuelva a estacionar debemos perseguir como objetivos inmediatos:

No más amnistías
No más corrupción (Contraloría de Cuentas)
No más abusos de poder
Eliminación de los símbolos partidarios del fsln en edificios públicos
Persecución internacional de los responsables por crímenes de lesa humanidad
La democratización, que pasa por adelantar las elecciones lo más pronto posible
No reelección absoluta

La Hoja de Ruta ya la trazaron los informes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el de Amnistía Internacional, que de manera contundente condenan sin ninguna duda al régimen por sus crímenes.

El mundo democrático y civilizado pide justicia, democracia y paz para Nicaragua Es hora de pasar definitivamente al siglo XXI . En la movilización ciudadana y el diálogo nacional ponemos nuestras esperanzas.

El autor es presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales del partido Ciudadanos por la Libertad.

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