Represión orteguista enluta el Día Nacional del Maestro en Masaya

Desde el 18 de abril pasado Masaya ha reportado al menos 35 fallecidos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH)

Uno de los más de 30 entierros que han ocurrido en Masaya. LA PRENSA/Manuel Esquivel

El profesor Álvaro Gómez estaría celebrando este viernes el Día Nacional del Maestro, pero una bala disparada por un policía mató a su hijo Álvaro Gómez Montalván, en Masaya. Mientras que el profesor Carlos López ni siquiera podrá recibir un saludo en su día, fue asesinado en Niquinohomo. Tanto Gómez Montalván como López comparten por cuatro cosas una misma historia: tenían 23 años, se manifestaban contra el Gobierno, fueron asesinados por certeros disparos en el pecho y los culpables de sus muertes permanecen impunes.

Justina López sostiene con fuerza entre sus manos el retrato de su hijo Carlos López, asesinado el pasado 4 de junio cuando «decidió salir a defender su pueblo». Ella confiesa que para estas fechas del 29 de junio él acostumbraba celebrar con sus alumnos y compañeros de trabajo, quienes en la escuela Rubén Darío en Nandasmo, Masaya, todavía lloran su fallecimiento.

Le puede interesar: Masaya sigue enterrando a las víctimas de la sanguinaria represión de Ortega-Murillo

“Él era un gran profesional. Una noche antes se despidió de mí, me dijo que me amaba mucho, que le echara la bendición y me abrazó fuerte, por si ya no lo volvía a ver. Me comentó que no le gustaba todas las injusticias que se estaban cometiendo en el país, y que su lucha iba a ser justa. Todavía siento un gran dolor por el asesinato de mi hijo”, relató entre lágrimas.

Masaya se volvió un sitio que le plantó cara al régimen orteguista, pero perdió a muchos de sus hijos. LA PRENSA/M. ESQUIVEL

Desde el 18 de abril pasado Masaya ha reportado al menos 35 fallecidos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH). Nicaragua atraviesa desde hace más de dos meses la crisis más sangrienta desde 1980, con Daniel Ortega también como presidente, que ha asesinado a 285 personas, incluido 20 menores de edad, según cifras de la ANPDH.

Lea también: Obispos frenan una nueva masacre de policías y paramilitares en Masaya

El profesor Gómez, sentado cerca de una barricada, asegura que este día del maestro está de luto en Nicaragua. “Yo perdí a mi hijo a causa de la represión del régimen Ortega-Murillo. Y no solo yo, porque hay otros maestros que también han sido afectados a través de sobrinos, primos y demás familiares muertos o heridos. Nuestros muchachos querían ver una Nicaragua libre y no una Nicaragua de un poder económico familiar”, comenta, mientras en su rostro se nota impotencia.

Tenía un sueño

El joven docente Gómez Montalván era habitante del barrio Monimbó y decidió a apoyar en lleno a los manifestantes, tanto así que la noche del viernes 20 de abril pidió permiso en su trabajo, aduciendo dolor, para así poder participar en la lucha junto a sus amigos monimboseños. Pero una bala de plomo que le entró en el pecho, acabó con su lucha y su sueño de coronarse como licenciado en Banca y Finanzas.

Lea además: Masaya en calma para enterrar su último muerto, Jorge Zepeda

Arsenio Vivas, miembro del Sindicato de Maestros Independientes de Nicaragua, fustigó el hecho que algunos centros de estudio sean utilizados para trinchera policial, asimismo, lamentó las condiciones salariales con las que sobreviven los maestros del país.

“Yo ando apoyando las luchas como monimboseño que soy, porque en Masaya nos han matado a más de 35 hermanos. Además el magisterio está recibiendo represión, porque los obligan a apoyar al dictador Ortega. Mientras no deje el poder los padres de familias no van a mandar a sus niños a clases por temor a un balazo a manos de los paramilitares”, señala Vivas.

Le puede interesar: Dos jóvenes que estaban desaparecidos aparecieron muertos en el Instituto de Medicina Legal

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: