El país más seguro

Asombrados nos preguntamos ¿qué habrá pasado? Casi trescientos muertos entre jóvenes, adultos y hasta niños de pecho no son juguete

Cartas de amor a Nicaragua

Querida Nicaragua: Con este hermoso título se nos conocía y nos anunciábamos turísticamente hasta antes del 18 de abril del corriente. Todos sabemos lo que ocurrió y lo que sigue ocurriendo casi dos meses y medio después. La Nicaragua de antes del 18 de abril se ha quedado en la historia para los que quieran repetirla o desdeñarla.

Asombrados nos preguntamos ¿qué habrá pasado? Casi trescientos muertos entre jóvenes, adultos y hasta niños de pecho no son juguete. Tampoco la repentina aparición de salvajes turbas militarizadas, encapuchadas y armadas de escopetas, bombas lacrimógenas y hasta rifles de alta precisión no pueden ser algo que surgió de repente tan solo porque unos muchachos universitarios protestaron por un injusto decreto enviado por Ortega para ser aprobado con carácter de urgencia y que aumentaba al pueblo y las empresas el valor de sus cotizaciones al Seguro Social y disminuía en un cinco por ciento el valor de las pensiones a los jubilados.

De repente aparecieron las turbas militarizadas repartiendo cachiporrazos y balas de hule y de plomo produciendo los primeros heridos. Esas mismas turbas atacaron las universidades y comenzó un estado de guerra que hasta hoy no ha sido posible controlar. Los estudiantes habían perdido la autonomía universitaria desde los años ochenta cuando el Frente autollamado sandinista, tomó el poder. Ahora la están recuperando y ante tanta mortandad producida por las turbas amparadas en la Policía, piden la renuncia de Ortega y Murillo. En Managua se han paralizado los negocios y de noche parece un cementerio, la economía del país camina hacia la bancarrota. Lo único que puede salvarla es el Diálogo Nacional promovido por la Conferencia Episcopal que ha sugerido un adelanto de las elecciones para marzo 2019.

Ha corrido ya demasiada sangre como para que Ortega y Murillo puedan seguir en el Gobierno. La sensatez y el buen juicio indican que deben dar paso a ese adelanto de las elecciones, con el auspicio de la OEA, de la CIDH, de la ONU y de la UE. El mismo Diálogo Nacional puede ser quien escoja a los nuevos magistrados del Consejo Supremo

Electoral e inicie una recomposición de todo el sistema para que pueda haber unas elecciones transparentes, justas y limpias. El repudio acumulado por el pueblo luego de casi trescientos muertos no permite ninguna otra salida.

Actualmente hay pueblos enteros donde la población es perseguida por los paramilitares, hay tranques en las carreteras como forma de defensa del pueblo. El Diálogo Nacional es una respuesta que apoyan los países del mundo, incluido el papa Francisco. Hay dos caminos a seguir: las históricas guerras fratricidas que han producido sufrimiento y luto, o la vía civilizada del Diálogo Nacional.

El autor es director general de Radio Corporación.

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