¿Dónde están los rectores de las universidades nicaragüenses?

Pocos rectores han defendido a sus estudiantes ante la represión del Gobierno de Nicaragua, algo que no es su obligación legal pero sí un deber moral 

La Universidad Centroamericana (UCA) ha sido blanco de ataque de las fuerzas paramilitares en Nicaragua. LA PRENSA/ARCHIVO

Desde que comenzaron las protestas contra el gobierno de Nicaragua los universitarios han sido la punta de lanza en las manifestaciones, pero pocos rectores han salido a defender a sus estudiantes, algo que no es su obligación legal pero sí «un deber moral» consideró el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Carlos Tünnermann Bernheim.

«Es una obligación ética, no me la impone el reglamento, pero como rector de una institución me siento responsable por los alumnos que acuden a ella, de tal manera que para mí es una obligación moral de un rector que si están atacando un recinto, y más si hay estudiante, hacerse presente y por lo menos hacer un llamado a las autoridades para que respeten la vida de sus estudiantes, al meno eso», dijo Tünnermann.

El primero en manifestarse en contra de la represión a los estudiantes fue el rector de la Universidad Centroamericana (UCA), padre José Alberto Idiáquez, quien el 18 de abril protegió en esa universidad a los jóvenes mientras eran perseguidos por una turba sandinista. Días después el sacerdote se unió a la mesa del Diálogo Nacional, por lo que recibió amenazas de muerte y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le concedió medidas cautelares.

Mientras tanto, el rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, escribió el 26 de abril una carta abierta a Daniel Ortega en la que señala que el mandatario “una vez más se equivoca y desaprovecha la oportunidad de comenzar a buscar soluciones reales a los graves problemas del país”. Desde entonces se ha mantenido en defensa de los jóvenes.

Pero Idiáquez y Medina son una excepción, los rectores de las otras universidades a penas han emitido algunos comunicados y en el peor de los casos la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), Ramona Rodríguez, se unió a la mesa de Diálogo en representación del Gobierno a pesar de que las universidades tienen autonomía académica, orgánica, administrativa y financiera.

La UNAN-Managua permanece tomada desde el pasado 7 de mayo y los estudiantes atrincherados han expresado su temor ante las amenazas de desalojo, por lo que el doctor Tünnermann agregó: «Que la fuerza pública, o los paramilitares, se quieran tomar por la fuerza un recinto universitario, es una grave violación a la autonomía universitaria. Además, los rectores universitarios, en el desempeño de sus cargos, no deben comprometerse con ningún interés partidario. Deben actuar como académicos y no como afiliados a un partido político».

Una de las universidades que estuvo ocupada por jóvenes es la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI), pero las autoridades no han querido hablar. LA PRENSA solicitó una entrevista con la rectora Lidya Ruth Zamora el pasado 2 de julio, pero no hemos obtenido respuesta.

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