LA PRENSA/ARCHIVO

Paramilitares orteguistas prolongan campaña de acoso y torturas en varias ciudades de Nicaragua

Las tenebrosas fuerzas del Gobierno orteguista persiguen, detienen y torturan en varias ciudades de Nicaragua 

En varias ciudades de Nicaragua los paramilitares organizados y dirigidos por el presidente designado Daniel Ortega y su vicepresidenta Rosario Murillo Zambrana, siguen imponiendo el terror en la ciudadanía.

Reportes de Granada, Rivas, Matagalpa, Jinotega, Masaya, Carazo, Chontales, León, Chinandega y Estelí indican que estos sujetos, en coordinación con la Policía del régimen, siguen en labores de intimidación, represión, persecución, secuestro y captura de personas consideradas opositoras del Gobierno.

En la ciudad de León, los paramilitares se encuentran acuartelados en la casa departamental del Frente Sandinista, ubicada en el barrio San Felipe, y otros armados en la delegación central de la Policía.

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De ahí salen en patrullas para realizar vigilancia en zonas donde se habían levantado barricadas y el 19 de julio anduvieron celebrando en las calles y anunciando estar listos para cumplir las órdenes del presidente.

Tanto la dirigencia del Frente Sandinista como las autoridades de la Policía de León advirtieron que no van a permitir que se levanten barricadas o nuevos tranques, mientras persiguen, hostigan y amenazan a quienes han participado en las marchas.

Carazo hierbe de paramilitares

La casa municipal del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de San Marcos sigue siendo ocupada como cuartel por grupos paramilitares que se desplazan hacia otros municipios de Carazo, Masaya y Granada.

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Hombres encapuchados y fuertemente armados con escopetas y AK 47 se encuentran apostados en la entrada de la vivienda donde el mes pasado fue retenido Juan Andino Chong, excomisionado y exjefe del área de seguridad pública de la Policía Nacional en esa región.

Los sujetos están ubicados sobre la acera y mantienen una barricada de piedras canteras y sacos llenos de arena que obstaculizan el paso peatonal. Mientras en las calles se movilizan libremente en las camionetas Toyota Hilux, sembrando el terror entre la ciudadanía.

“Aquí se ven a cada momento las caravanas de esos hombres y te apuntan con las armas para que te salgás de la carretera. En la madrugada, cuando nos toca ir a traer los microbuses te requisan y hasta te tiran al suelo boca abajo para revisarte los celulares. No te podés oponer, porque si no te matan”, dijo un conductor de los interlocales de la ruta Jinotepe-San Marcos.

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La estación policial que se ubica a unas escasas cuadras también es resguardada por civiles armados que se esconden detrás de una trinchera.

Ante la poca visita de turistas y compradores, comerciantes del centro histórico de la ciudad se han visto obligados a cerrar sus negocios porque ya no son rentables.

Sin embargo, otros hacen el esfuerzo de mantener abiertas sus puertas para enfrentar la crisis sociopolítica y económica que se vive en Nicaragua.

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“Hermano, aquí ya no se aguanta, no se está vendiendo nada y estamos por fracasar, la gente ya no quiere salir a las calles porque hay mucho temor a los paramilitares”, dijo el propietario de un cafetín, que por miedo a represalias solicitó el anonimato.

La subestación policial de Las Esquinas durante el día es resguardada por agentes que visten el uniforme azul celeste de la institución castrense, pero en las noches, según pobladores, es visitada por paramilitares.

En Jinotepe, las instalaciones de la Facultad Regional Multidisciplinaria (Farem), que está a escasos metros de la delegación policial, funciona también como guarida de los grupos irregulares que mantienen las armas.

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En Diriamba, las ruinas de la Alcaldía Municipal son ocupadas como delegación policial y escondite de los paramilitares del Gobierno.

En un tráiler mantienen detenidas a las personas que participaron de las marchas, tranques y protestas en contra del gobierno de Daniel Ortega, luego son trasladadas hacia El Chipote (Dirección de Auxilio Judicial) y los juzgados, donde son enjuiciadas por diferentes causas penales.

La misma situación de presencia, patrullaje, detenciones y persecución de paramilitares se reportan tanto en los municipios de Masaya, como en Nindirí y Niquinohomo, donde siguen haciendo cateos y detenciones. En la ciudad, de igual modo, andan en cacería hasta con perros para ubicar a lo jóvenes que huyeron de Monimbó hacia el sector de la laguna.

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En Rivas, desde el 21 de junio que fue desalojado el tranque de El Rosario, en el kilómetro 109, paramilitares y policías del régimen han quedado rondando varios barrios de la ciudad, confirmaron jóvenes del Movimiento Estudiantil 19 de Abril y autoconvocados de esta ciudad.

De acuerdo con los denunciantes, los paramilitares son parte de los grupos que han amenazado algunas casas de opositores al Gobierno, haciendo sonar morteros o disparos de armas de fuego, y en una ocasión hasta rociaron de combustible con aceite quemado de motor una casa donde habita una estudiante universitaria.

Otra víctima de los paramilitares fue el exguerrillero sandinista Rafael Bermúdez, conocido por su seudónimo de guerra como Escuelita, a quien un grupo de diez paramilitares lo bajó de su vehículo para robarle un arma de fuego con su respectiva portación, por lo que Bermúdez denunció el caso, temiendo que alguien pueda cometer un delito y lo quieran perjudicar, detalló.

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También los paramilitares han sido señalados de detener a ciudadanos y circular en horas vespertinas y nocturnas en barrios periféricos de la ciudad de Rivas y San Jorge.

En el norte disparan a toda hora

En los departamentos de Matagalpa, Jinotega y Estelí, los paramilitares siguen en actividad de intimidación, persecución, captura y amenazas.

En Estelí se exhiben en las vías públicas, siempre armados y encapuchados; en Jinotega hasta dispararon y siguen hostigando a los pobladores del barrio Sandino, donde persisten las barricadas.

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Y en Matagalpa, para las fiestas del 19 de julio, fueron presentados como “defensores de la paz” y aun circulan realizando patrullaje y actividades propias de la Policía.

En Granada espantan al turismo

La ciudad turística de Granada no se escapa de los paramilitares.

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De día y noche se pueden ver estos hombres armados a bordo de camionetas Hilux, patrullando las calles. Anoche se conoció de la captura de dos jóvenes en el barrio Arroyo Carita y otros dos en el sector de la calle Santa Lucía. Hasta hoy se desconoce su identidad. Las detenciones se realizan de forma repentina y violenta.

La turística ciudad se ha convertido en un destino inseguro, puesto que los militares requisan vehículos y detienen a los conductores en cualquier lugar y momento.

La población reclama en voz baja por temor a ser reprimidos. Podemos ver camionetas hasta con diez militares armados y vestidos de negro por las calles principales. Granada luce en silencio y con las calles desoladas desde las 7:00 de la noche. La población se encierra  en sus casas temprano por miedo, mientras las calles quedan a merced de la guardia orteguista.

Con la información de Lucía Vargas, Ramón Villarreal, Luis Eduardo Martínez, Sara Ruíz, Mynor García, Eddy López, Saúl Martínez y Roberto Mora

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