Realizan un mural en Matagalpa en honor a la lucha cívica en Nicaragua

La obra, según su autor Eduardo Rodezno, representa “la unión de la ciudadanía matagalpina ante la injusticia”

“Estamos aquí porque nos han matado”, será la leyenda sobre un espacio en el que irían los nombres de los asesinados por la represión, pero la cantidad de fallecidos sigue aumentando, según el autor. LA PRENSA/L. MARTÍNEZ

Aunque fueron despejados al iniciar esta semana los tranques y barricadas sostenidos durante dos meses por universitarios y otros pobladores en la zona suroeste de la ciudad de Matagalpa, quedaron reflejados en un mural en la esquina donde funciona una imprenta, en el límite entre los barrios El Cementerio y El Progreso, de la también llamada Perla del Septentrión.

Jóvenes cubriéndose el rostro con pañoletas azul y blanco, algunos con lanzamorteros, una joven con una bandera nacional y un muchacho cubriéndose el rostro con una máscara de las usadas en la obra El Güegüense; una silueta femenina con el puño en alto y un perro con una pañoleta al cuello son algunos de los elementos del mural que también refleja a una multitud marchando entre barricadas. De fondo, el cerro Apante y la Cruz de la Paz.

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La obra, según su autor Eduardo Rodezno, representa “la unión de la ciudadanía matagalpina ante la injusticia”.

Además, un tributo a las personas asesinadas en el país desde que comenzaron las protestas.

Rodezno, de 35 años, había dejado un espacio a la izquierda del mural, “para escribir los nombres de los mártires; pero, lamentablemente, esta gente sin corazón sigue asesinando al pueblo a mansalva”.

“El simbolismo de la ciudad de Matagalpa, sus barricadas, los sectores sociales que han estado juntos en la lucha, mujeres, jóvenes, el espíritu del nicaragüense en forma de El Güegüense, la gente cobijada con nuestra bandera en un solo sentimiento”, agrega el autor.

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Rodezno, ingeniero civil de profesión y dueño de un restaurante, dibuja y pinta como pasatiempo. “Nunca fui a una escuela de arte, pero he dibujado toda mi vida”, dice.

“Soy un fuerte creyente del poder de la lucha cívica, porque eso no lo puede contrarrestar el Gobierno. Ellos pueden contrarrestar cualquier tipo de violencia y nos quieren llevar a ese campo porque es donde son más fuertes, pero la lucha cívica no la pueden controlar. Entonces, la intención del mural fue poner mi granito de arena y demostrar que el arte es más representativo”, explicó Rodezno.

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En la ciudad de Matagalpa, ciudadanos autoconvocados comenzaron a protestar al anochecer del 18 de abril, cuando realizaron un plantón oponiéndose a las reformas a la Seguridad Social que el Gobierno aprobó y luego tuvo que derogar ante la presión social en el país. Sin embargo, los plantones, vigilias y marchas fueron parte de las protestas sostenidas diariamente por los matagalpinos autoconvocados, incluyendo a universitarios que fueron atacados por simpatizantes del Gobierno el 21 de abril y la noche del 11 de mayo. Tras ese último ataque, los jóvenes establecieron algunas barricadas cerca del puente de la salida a Managua.

Vecinos de barrios aledaños apoyaron a los manifestantes y en cuestión de horas establecieron al menos 36 barricadas en 12 barrios al suroeste de la ciudad. Tres días después, la Policía y simpatizantes del Gobierno volvieron a atacar sin éxito en su pretensión de despejar las vías. La esquina de la imprenta fue un punto emblemático y ahí Rodezno comenzó a pintar el mural el 17 de mayo, completándolo en fechas posteriores, en tiempos libres.

Mientras tanto, el 25 de mayo, los manifestantes decidieron quitar los tranques y barricadas, para permitir el abastecimiento comercial en la ciudad. Reanudaron ese tipo de protestas el 28 del mismo mes, manteniéndose hasta en la madrugada del 8 de julio, cuando abandonaron ante la amenaza de más ataques de paramilitares y policías que más tarde aprovecharon para despejar las vías.

La versión del Gobierno

El gobierno de Daniel Ortega ha intentado de varias maneras distanciarse de la masacre, perpetratada por la Policía Nacional y fuerzas paramilitares. El mandatario ha dicho que lo que hubo es un intento de golpe de Estado contra su gobierno por “terroristas”, financiados a nivel local e internacional.

Sin embargo, nunca ha explicado cómo los paramilitares, denunciados por la población, realizan sus operativos protegidos por las autoridades policiales.

El hermano de Ortega, el general en retiro Humberto Ortega Saavedra, exjefe del Ejército (1979-1995), ha pedido el desarme de los paramilitares.

Cifras de la represión

Según el último informe de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), entre el 19 de abril pasado y el 25 de julio, un total de 448 personas han sido asesinadas durante las manifestaciones que el Gobierno ha reprimido con brutalidad, siendo Managua el sitio donde más se han registrado fallecimientos con 157, después sigue Masaya. El número difiere de lo planteado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que, en su última actualización, aseguró que las víctimas sumaban ya 295, es decir, 31 más que a inicios de julio.

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