Muerte de Raynéia debe esclarecerse

La Policía debe esclarecer este horrendo crimen y debe contestar estas ingentes preguntas: ¿quién contrató a Pierson Gutiérrez Solís?, ¿dónde está el vehículo de Raynéia?

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La desaparición del testigo clave en el caso del atroz asesinato de la joven médica brasileña Raynéia Da Costa Lima, su novio de nombre Harnet y del auto que conducía la joven la noche en que disparos de una arma de guerra, según la Policía, un fusil de asalto M4, le segaron su vida, ha complicado el esclarecimiento del caso.

Pero la presión del Gobierno del Brasil y el Estado de Pernambuco, de donde era originaria la joven, está coadyuvando para que este asesinato sea el primero en dilucidarse de la cadena de más de 400 muertos que hemos visto desde el 19 de abril hasta la fecha según la ANPDH.

Cómo puede desaparecer misteriosamente un vehículo en la escena del crimen, solo en Nicaragua se ven esas cosas, como la noche del 21 de junio de 2013 cuando hicieron desaparecer siete vehículos de quienes protestaban frente al INSS, pero en este caso, se trata de una investigación de asesinato con gran repercusión internacional y el auto debe aparecer para realizar las pruebas de balística y reconstruir el crimen. Igual con el único testigo presencial, el novio de Da Costa de nombre Harnet quien la trasladó de Lomas de Monserrat al Hospital Militar donde falleció.

Aunque inicialmente en un comunicado la Policía afirmó que el autor de los disparos fue un CPF, en un segundo comunicado identifica al sospechoso capturado como Pierson Gutiérrez Solís, exmilitar hasta el 2009, especialista en artes marciales y también trabajador de Petronic. En las redes sociales se viralizó su fotografía con una planilla donde al parecer devengaba 22,000 córdobas de dicha institución estatal, que casualmente preside Francisco López y es residente del reparto Lomas de Monserrat. Todo ese residencial estaba tomado por fuerzas parapoliciales encapuchadas y fuertemente armadas, que participaron en el ataque a la UNAN y luego del atroz asesinato de la joven brasileña desaparecieron casi al mismo tiempo que el carro.

Coincido con la opinión de Elvira Cuadra en el sentido de que “con la demanda por parte del Gobierno de Brasil por esclarecer el crimen y la poca confianza en las instituciones nicaragüenses, a la Policía y al Gobierno no les quedó más remedio que develar quién habido sido el verdadero responsable de la muerte de la joven. El hecho revela además que en efecto los grupos “parapoliciales están integrados en parte, por militares retirados”.

La Policía debe esclarecer este horrendo crimen y debe contestar estas ingentes preguntas: ¿quién contrató a Pierson Gutiérrez Solís?, ¿dónde está el vehículo de Raynéia?, ¿quién y por qué lo retiró del lugar de los hechos?, ¿dónde adquirió o quién suministró a Gutiérrez el fusil de asalto M4 para operaciones especiales, que supuestamente se usó en el crimen?, ¿quién era el jefe directo e indirecto de Gutiérrez cuando ocurrieron los hechos?, ¿dónde está y qué dice Harnet, el principal testigo de los hechos?

El autor es periodista, exministro y exdiputado.