Guías turísticos laboran en actividades agrícolas ante la falta de turismo en Somoto

Unas 385 familias campesinas abandonaron los servicios de paquetes turísticos que prestaban en el Cañón de Somoto

Cañón de Somoto, turismo, Nicargua

La actividad turística en el famoso Cañón de Somoto cayó drásticamente, afectando a las familias campesinas que ahí prestaban servicio de guías turísticos y a los propietarios de las touroperadorass. LA PRENSA/ Waragón

La actual crisis sociopolítica y económica que vive Nicaragua y que ha golpeado la actividad turística ha obligado a unas 385 familias campesinas a volver a las actividades agrícolas, después de abandonar los servicios turísticos que ofrecían en el Cañón de Somoto, Madriz.

“Hemos tenido que volver a la siembra de maíz y frijol, porque llevamos más de tres meses que aquí casi no viene un solo turista al Cañón (de Somoto). Antes de abril nosotros recibíamos de ingresos unos 300 dólares al mes”, aseguró uno de los operadores de turismo de esa zona, quien por temor a que no le den oportunidad de volver a trabajar pidió omitir su nombre.

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Estas familias, aprovechando las oportunidades que ofrecen las atracciones turísticas del Cañón de Somoto, están organizadas para prestar paquetes de servicio a los turistas que visitan la zona, que consisten en guías de senderos y miradores, recorridos de lanchas de remo sobre las aguas del Cañón y recorrido en bestias (burros y caballos) y bicicletas, además de paradores, comedores populares y hospedajes en sus viviendas.

La alcaldesa orteguista del municipio de Somoto, Dania Sujey Martínez Mondragón, reveló en el segundo cabildo informativo, realizado el pasado miércoles, que existe un impacto negativo en la actividad turística en esta zona, a tal punto que entre el mes de junio y julio apenas unos 49 turistas habían llegado a visitar el Cañón de Somoto.

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“Entre junio y julio del año pasado teníamos un registro de 1,700 turistas que visitaron el Cañón (de Somoto) y que invirtieron un promedio de dos dólares por cada visitante en el municipio, y ahora tenemos un impacto negativo y saldos rojos en la economía local, donde los dueños de hoteles y tour operadoras ya nos han solicitado que los consideremos con el pago de los impuestos municipales”, expuso Martínez.

Al igual que las tour operadoras, la actividad en hoteles y restaurantes cayó drásticamente. LA PRENSA/W. Aragón

Henry Soriano, coordinador de la tour operadora “Somoto Canyon Tours”, manifestó que desde hace 106 días apenas han logrado recibir unos 40 turistas al Cañón de Somoto. “Movíamos por lo menos entre 10 a 12 mil dólares mensuales aquí en el Cañón de Somoto, pero desde abril tuvimos que volver a las actividades agrícolas”, señaló.

Gonzalo Hernández Cáceres, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), en Madriz, dijo que la actividad turística se cayó totalmente en Somoto. “Antes de esta crisis que enfrentamos nosotros mensualmente recibíamos a unos 1,500 turistas y ahora habrán venido unos seis”, dijo.

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“Los hoteles están prestando servicios en apenas un 20 por ciento y los restaurantes en un 50 por ciento, mientras que otros negocios ya no están abriendo ante la falta de visitantes”, recalcó Hernández, quien adelantó que el 7 de agosto las cámaras de turismo tendrán una reunión a nivel nacional para conocer la realidad de este sector.

Desde que el pasado 18 de abril iniciaron las revueltas sociales contra el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo el sector turístico en el departamento de Madriz ha entrado en una etapa crítica con saldos rojos, según lo reconoce la propia alcaldesa orteguista del municipio de Somoto, cabecera del departamento de Madriz.

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El comerciante esteliano José Javier Montenegro Rayo, dedicado a la venta de productos para servicios turísticos (toallas, alfombras, ambientadores, tocadores, lámparas, espejos, almohadas y cobertores, entre otros) manifestó que el gobierno intenta vender la imagen de que el país está regresando a su normalidad y que la actividad comercial también. “Donde he andado ofreciendo mis productos y que antes vendía unos 80 mil córdobas, nadie quiere comprar nada porque dicen que más bien están cerrando”, señaló.