Gioconda Belli galardonada con el premio Hermann Kesten por su compromiso con los derechos humanos

Belli es "una voz poderosa para la libertad de la palabra", dice el comunicado en el que PEN de Alemania anuncia el premio

Poeta Gioconda Belli. LA PRENSA/Archivo/Carlos Valle

La poeta nicaragüense Gioconda Belli  ha sido galardonada con el premio Hermann Kesten otorgado por PEN de Alemania por su compromiso con los derechos humanos y por su lucha por los periodistas perseguidos y encarcelados.

Belli es «una voz poderosa para la libertad de la palabra» y «una de las escritoras latinoamericanas más importantes», escribieron en el comunicado sobre los motivos para concederle el premio.


En las redes sociales la organización literaria del Centroamérica cuenta felicitó a la escritora quien en los últimos tres meses ha denunciado a nivel nacional e internacional la violación de los derechos humanos y agresión a la libertad de expresión de parte del gobierno de Daniel Ortega.

Belli es actualmente presidente del capítulo del Pen Club en Nicaragua, tribuna desde donde realizado denuncias sobre la violación de los derechos humanos y libertad de expresión.

El premio

Anteriormente han recibido este galardón el escritor alemán Günter Grass, Lu Xiaobo, un intelectual y crítico de la literatura china, y la periodista ucraniana Anna Politkowskaja.

El premio está dotado de 11,000 dólares y se espera sea entregado el próximo 15 de noviembre en Darmstadt.

Activista por la libertad y derechos humanos

En los años setenta, la poeta Gioconda Belli (junto al poeta Ernesto Cardenal, y el escritor Sergio Ramírez), se dio a conocer como una crítica del dictador Anastasio Somoza Debayle.

Belli vivió en el exilio en México y Costa Rica, y militó en el Frente Sandinista de Liberación Nacional y se integró a la revolución.

En los noventa integró el llamado Grupo de los 27, formado por intelectuales y académicos que han demandado cambios en el sistema democrático.

Su libro de poesía Línea de fuego (de libertad de expresión y protesta), fue merecedor del Premio Casa de las Américas (Cuba). A finales de los años ochenta publicó su novela La mujer habitada, le siguió Sofía de los Presagios. En este nuevo siglo dio a conocer El país bajo mi piel, un libro de memoria crítica sobre el sandinismo.