Miles de nicaragüenses les gritan a la pareja presidencial: «Aquí nada está normal»

Los ciudadanos marcharon pidiendo justicia por los más de 400 muertos por la represión policial y de fuerzas paramilitares, por los presos políticos y por los perseguidos

La gente salió masivamente a marchar este sábado en Managua, en ocasión que se cumplieron cuatro meses desde que inició la represión contra las protestas civiles y justo en un momento en que se ha incrementado la persecución contra las personas que han participado en las manifestaciones que demandan la salida de Daniel Ortega del poder.

Los ciudadanos marcharon pidiendo justicia por los más de 400 muertos por la represión policial y de fuerzas paramilitares, por los presos políticos, por los perseguidos, por los agredidos y asediados, y, además, para negar que el país está volviendo a la normalidad, como quiere hacer creer el Gobierno.

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La ruta inicial de la marcha denominada “nada está normal”, era un recorrido por la carretera a Masaya, desde la rotonda Jean Paul Genie hasta la rotonda Cristo Rey. Sin embargo, los autoconvocados tuvieron que cambiar su ruta porque cuatro horas antes del inicio de esta movilización contra el gobierno, el oficialismo anunció una contramarcha, casi a la misma hora, y en un lugar por donde iban a pasar los autoconvocados, lo que elevó la tensión pues podría implicar un enfrentamiento.

Inicio de la represión

La marcha pasó por la zona de Camino de Oriente, el lugar donde hace cuatro meses un grupo de jóvenes se reunió para protestar en contra de las reformas al Seguro Social, que implicaban, entre otras cosas, quitarle un cinco por ciento de su pensión a los jubilados.

Los jóvenes, en su mayoría estudiantes universitarios, fueron golpeados y robados por simpatizantes del gobierno de Ortega, a la vista y paciencia de la Policía que no hizo nada para defenderlos. Esa noche, los orteguistas también destruyeron la fachada de la Universidad Centroamericana (UCA), donde habían llegado algunos estudiantes huyendo de la agresión. Al día siguiente, el 19 de abril, más jóvenes y estudiantes se sumaron a la protesta, pero también el gobierno comenzó a reprimirlos con fuerzas policiales antidisturbios. Ese día, también comenzaron las muertes en los enfrentamientos, en una lucha en que la Policía usó armas de fuego para atacar y los estudiantes piedras y morteros para defenderse.

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Desde ese 19 de abril, 448 personas han muerto por la represión, la mayoría jóvenes y entre ellos hay al menos 15 policías, según la Asociación Nicaragüenses pro Derechos Humanos (ANPDH).

Justa Orozco, de 80 años, quien se salió de su casa a agitar una bandera Azul y Blanco mientras pasaba la marcha, siente que le debe mucho a los jóvenes que murieron por defender su derecho a la pensión completa.

“Para mí han sido dolorosos estos cuatro meses, porque yo siento el dolor de todas esas madres que han perdido a sus hijos. Yo soy madre y me duele mucho y he llorado por esos muertos que no conocí en vida, pero ellos luchaban por mi derecho”, dijo Orozco.

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Luego de la masacre de ciudadanos, jóvenes y universitarios, en los enfrentamientos que hubo en universidades y al pie de las barricadas que los mismos ciudadanos levantaron en los barrios y ciudades del país, para evitar el paso de la Policía y las fuerzas paramilitares, el gobierno de Ortega desató la persecución y las detenciones ilegales de ciudadanos que han liderado y participado en las protestas.

Los ataques de Murillo

Aún así, la primera dama y vicepresidenta designada, Rosario Murillo, todos los días declara ante los medios de comunicación oficialistas que el país está volviendo a la normalidad y acusa a quienes se oponen a su esposo de delincuentes, terroristas y narcotraficantes.

El analista político Carlos Tünnermann Bernheim dijo vía telefónica que estos cuatro meses han sido de recuperación de las calles, a pesar del costo mortal que ha implicado expresarse contra el gobierno.

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“El pueblo nicaragüense la ciudadanía recuperó las calles, la gente ahora está presente constantemente en las calles, ha perdido el miedo a pesar de la represión que sigue, no vayamos a creer que la represión se ha descontinuado. Aquí no hay tal normalidad, como la que predica el gobierno”, dijo Tünnermann.

El analista político valoró además que “es muy difícil que se pueda volver a la normalidad después de tantos muertos.

El profesor de economía Eduardo Solórzano, que este sábado también participó en la marcha, manifestó que estos cuatro meses han unido al pueblo por una causa justa.

Solórzano dijo que su participación en las marchas es su contribución ante las muertes de jóvenes que dieron su vida por defender a los ancianos.

Ortega descalifica a la CIDH

El gobierno de Daniel Ortega, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió un informe en el que reitera que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) actúa de forma parcializada y politizada.

“La CIDH manipuló la información, convirtiendo un intento de golpe de Estado en una supuesta protesta pacífica, omitiendo deliberadamente que las personas asesinadas en su mayoría son policías, funcionarios del Estado, militantes sandinistas y civiles ajenos al conflicto, cuyas causas de muerte fueron por heridas de armas de fuego”, dice la denominada “evaluación sobre la actuación parcializada de la CIDH”.

Ortega también ha llamado mentiroso al secretario general de la CIDH, Paulo Abrao. El último informe de la CIDH eleva los muertos a 317 muertos desde el 19 de abril. El gobierno reconoce únicamente 198.

Estelí, León y Granada

Hubo marchas en el occidente, norte y oriente del país. Los ciudadanos de León, Estelí y Granada también salieron a protestar este sábado contra el gobierno de Daniel Ortega. En Estelí, al norte del país, demandaron la liberación de 14 personas que fueron detenidas bajo acusación de crimen organizado, por su participación en las marchas azul y blanco contra el ejecutivo. En la ciudad de Estelí también fue convocada una contramarcha oficialista y camionetas llenas de policías trataron de intimidar a los autoconvocados, pero no hubo mayores incidentes.

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