Ineter quiere «normalizar» hasta los desvaríos del clima en Nicaragua

Meteorólogo del Centro Humboldt explicó la transición del Enso Netural al fenómeno de El Niño sigue aumentando, y en el último trimestre del año será superior al 70 por ciento.

Cambio climático

El fenómeno de El Niño provoca escasez de lluvias y sequías prolongadas que afectan principalmente al corredor seco de Nicaragua. LA PRENSA/ ARCHIVO

Los últimos datos del Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos pronostican que existe más del 50 por ciento de probabilidad de que el fenómeno El Niño se instale en Nicaragua, cuya sequía afectaría con mayor fuerza en 2019; sin embargo, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) no se ha pronunciado.

El Ineter ha informado, a través de medios afines al Gobierno, sobre la incidencia de las ondas tropicales y las lluvias en el país indicando que todo marcha «normal», pero no se ha pronunciado sobre la transición del clima hacia El Niño y mucho menos sobre el impacto que podrían generar estas nuevas condiciones climáticas en la temperatura, estado de los cuerpos de agua y producción agrícola.

El agrometeorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira, explicó que en algunas zonas del país, como Chinandega y León, el período canicular se prolongó; hecho que estuvo relacionado con las corrientes de aire seco y mayor presencia de polvo, proveniente del Sahara, en la atmósfera.

Podés leer: Degradación de ecosistemas aumenta vulnerabilidad ante El Niño o La Niña 

Moreira consideró que es importante la divulgación de la información climática, en especial para los productores y agricultores, además del desarrollo de proyectos hidroeléctricos y eólicos. De acuerdo con los pronósticos climáticos disponibles, El Niño puede ser bastante fuerte, indicó Moreira, por ende, se deberían tomar medidas de prevención. El Niño es sinónimo de sequía.

Se espera que en el último trimestre del año El Niño haya avanzado más del 70 por ciento sobre el Enso neutral, y que ese 30 por ciento restante favorezca a la generación de precipitaciones, tomando en consideración que es el pico más alto de la formación de huracanes en el Océano Atlántico.

Moreira indica que en lo que resta de la estación lluviosa, las precipitaciones van a estar normales, con la salvedad, que las lluvias serán más frecuentes en algunas zonas del país (norte y Caribe) mientras que en otras —el Corredor Seco— de forma regular; entre chubascos y lluvias ligeras.

Lea además: Especialistas de la región esperan que El Niño venga en octubre 

La última sequía en el país finalizó en el 2016 y provocó estrés hídrico, a tal magnitud que muchos cuerpos de agua desaparecieron, como fue el caso de la Laguna de Tisma, además de varios ríos en el norte.

Más ondas tropicales

El último domingo ingresó la onda tropical número 29 al país y generó lluvias, principalmente en el Caribe Sur. El próximo miércoles se espera que entre la onda tropical número 30, que favorecería más precipitaciones, en algunos casos, acompañadas con tormentas eléctricas, mientras que en otros, chubascos o brisas. En comparación con la estación lluviosa 2017, la transición del Enso neutral hacia el fenómeno El Niño ha incidido en la disminución de precipitaciones en todo el territorio nacional.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: