Expulsión de documentalista brasileña Emilia Mello de Nicaragua considerado precedente peligroso

Documentalista brasileñafue remitida a la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), para deportarla.

Emilia Mello

Emilia Mello es la documentalista brasileña que fue detenida el sábado junto a un grupo de líderes estudiantiles cuando se dirigían a la marcha en Granada. LAPRENSA/ Cortesía

Emilia Mello es la documentalista brasileña que fue detenida el sábado junto a un grupo de líderes estudiantiles cuando se dirigían a la marcha en Granada y luego remitida a la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), para deportarla.

“Esto establece un precedente muy peligroso para futuros cineastas que quieran intentar ingresar al país para documentar lo que sucede, contarle al mundo la historia de lo que estamos viviendo y registrar cualquier violación a los derechos humanos, que sirva para hacer justicia a quienes lo merecen”, refiere la Asociación Nicaragüense de Cinematografía (ANCI), a través de un comunicado.

ANCI calificó la actuación policial contra Emilia Mello y los nacionales Arielka Juárez y Ronny Cajina como “ilegal e injustificada”.

Juárez se limitó a compartir que desde hace un mes trabajaba en un proyecto junto a  Emilia Mello.
ANCI dijo que los nacionales y Mello “estaban documentando la actividad, no estaban siendo parte de ella y al igual que el resto de detenidos, no tenían ninguna arma, ninguna intención de actos delictivos o de violencia”.

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Cajina, quien aclaró que solo era el conductor,  comentó que ellos transitaban normal, cuando en la carretera se encontraron con un retén policial donde les pidieron los documentos, justo en el momento que también viajaban los jóvenes a quienes detienen porque aparentemente llevaban banderas azul y blanco.

“A nosotros nos detuvieron en San Marcos y nos llevaron a la Estación policial de Jinotepe, luego nos trasladaron al Chipote”, relató Cajina.

Tras referir: “La vimos (a Mello) cuando ya nos liberaron a todos dijeron que nosotros podíamos irnos y que ella iba a Migración. Ya después de eso no supimos más”.

“Hemos sabido que la mayoría de las personas fueron puestas en libertad después de horas de detención e interrogatorios. Y también que la cineasta brasileña Emilia Mello está siendo deportada y la devolverán a su país”, dice ANCI en su comunicado.

“La brasileña estadounidense Emilia Mello no fue liberada junto con los otros 20 estudiantes que habían sido arrestados hoy en Nicaragua. El centro de detención dice que fue llevada al Departamento de Migración”, expuso el secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrao a través de su cuenta de twitter, al retomar una información publicada por el diario digital brasileño veja.abril.com.br.

Del caso de la extranjera es poco lo que conocen en el país. “Solo sabemos que la van a expulsar”, dijo el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona.

En iguales términos se pronunció Kathy Sevilla, de ANCI quien dijo que el comunicado está dirigido a mostrar su solidaridad y preocupación por lo ocurrido pues la profesión igual que la de los periodista está siendo criminalizada.

Historias se repiten en el país

ANCI hizo un llamado al Gobierno a que cese la persecución contra “quienes buscan la verdad” y que permita el libre ejercicio de los cineastas extranjeros que hayan ingresado al país de forma legal.

Historias como la de Emilia Mello se han repetido en los últimos meses tras más de cuatro meses de protestas pacíficas en el país. El caso más conocido fue el de la periodista alemana Sandra Weiss, quien en semanas anteriores viajó a Nicaragua para dar cobertura a lo relacionado a las protestas e invasiones de tierras.

En una cobertura en Chinandega, los toma tierras les dispararon al aire y la mantuvieron secuestrada por dos horas y media. Y le robaron unos cuatro mil dólares en equipos y otros.

Igual en fechas recientes un grupo hostil de orteguistas que permanecen en El Chipote obligó a un camarógrafo y una periodista de una agencia extranjera abandonar el sitio, sin darles tiempo de recoger sus pertenencias valoradas en 1,500 dólares.