Moda| Una segunda oportunidad a sus artículos de vestir

La mayoría de los artículos de vestir tienen segundas oportunidades, y si no se las damos nosotros, seguro que alguien más les encontrará encanto

artículo de vestir

Cada año realizo dos limpiezas verdaderamente profundas de mi armario, un día lo dedico a identificar todas las prendas en buen y mal estado y un segundo día para examinar los accesorios.

Revisar su ropa puede ser divertido, sobre todo si se apoya en tutoriales sobre cómo rescatar prendas de vestir y deja volar la imaginación para encontrarle nuevos usos, si los tiene.

Puede leer: Moda| Pantalones de tela casual y formal se adueñan del look sporty

En la última limpieza me dediqué a varios bolsos que tenía tiempo de no usar por diferentes razones. Algunos tenían el asa gastada e hilos sueltos al descubierto, otros estaban algo descoloridos de tanto limpiarlos o con variaciones de color y no faltaba alguno que por su estilo había dejado a un lado.

Además: Jeans rotos… ¡El boom de la moda!

Rescatar bolsos no es tarea fácil, puesto que puede llegar a necesitar el apoyo de un profesional para sacarle provecho nuevamente, como yo hice para cambiar el asa de otro bolso que estaba descartando, para pasar a ser de una cartera más elegante a una más casual e informal.

Lea además: Moda | Aprenda a transformar sus prendas

En la limpieza encontré un vestido que hacía mucho no me ponía, pero que además ya no es mi estilo actual. Como me encanta el estampado lo seguía manteniendo en el clóset hasta que opté por cortarlo como si fuera un pañuelo cuadrado, coloqué el bolso en el centro del pañuelo cubriéndolo completamente y amarrándolo a las asas con nudos y lazos. Esta técnica puede servir con aquellos bolsos que tengan su exterior dañado.

Por último, guardé un par de bolsos que no uso para guardar otros artículos. Depende del tamaño del mismo pueden servir para guardar otros bolsos que querrás proteger del polvo y humedad, guardar ropa interior, pañuelos o como cosmetiquero.

La mayoría de los artículos de vestir tienen segundas oportunidades, y si no se las damos nosotros, seguro que alguien más les encontrará encanto.