JC Ramírez anticipa que será mejor tras cirugía Tommy John

JC Ramírez hará lanzamientos a 60 pies la próxima semana y poco a poco se irá incrementando la distancia en su rehabilitación

JC Ramírez lanzará a partir de octubre con los Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico. LA PRENSA/ARCHIVO

JC Ramírez todavía no hace un solo lanzamiento, pero anticipa que hará muchos y que incluso serán mejores que los que hizo en el pasado.

Desde el otro lado del teléfono, Ramírez, de 30 años, no esconde el entusiasmo que vive, tras recibir autorización médica para comenzar a soltar su brazo. 

“Yo resumo mi situación así: voy a tener 45 años y mis tendones serán de alguien de 20. Así que espero ser mejor y más durable de ahora en adelante”, señala.

JC Ramírez fue sometido a una cirugía reconstructiva Tommy John en abril pasado, tras presentar rigidez en el antebrazo y debería volver a lanzar en mayo del próximo año.

“Es difícil precisar ahora mismo una fecha exacta de mi regreso al beisbol, pero por lo general esto toma entre 12 y 14 meses, así que solo queda trabajar y esperar”, dice.

Y Ramírez ha trabajado duro. El proceso no ha sido fácil porque presentó problemas al flexionar y estirar el brazo pero superó esa fase en medio de intensos dolores.

Fue duro al principio

“Esa etapa inicial fue dura porque la extensión y la flexión no llegó a los niveles que el médico deseaba, además que los huesos se calcifican, pero todo se ha superado”, asegura.

A partir de la semana que viene, Ramírez comenzará a soltar envíos a 30 pies, casi la mitad de los 60.6 pies a los que se sitúa el montículo respecto al homeplate.

“Para el 15 de septiembre ya voy a soltar a 45 pies y así se irá ampliando la distancia en este proceso, que espero salga bien”, señala el nica con alegría en su voz.

Según el doctor James Andrews, una eminencia en cirugía ortopédica, el 83 por ciento de los operados quedan en perfecto estado y en muchos caso mejor que en su pasado.

“Yo espero quedar mejor incluso. Voy a trabajar duro en la rehabilitación para que no haya ningún problema y pueda volver bien a hacer lo que me gusta, que es lanzar”, señala.

El reto sobre sus hombros

Eso no es tan sencillo. JC era un lanzador de rectas a 97-98 millas, con un slider dañino y una curva devastadora. Pero regresar o mejorar esos niveles, es el reto que se ha propuesto.

“Cuando inició el problema yo solo sentía apretado el antebrazo, no fue una cosa dramática, pero había un daño que ya se reparó, gracias a Dios”, afirma con alivio.

Ahora comienza la cuenta regresiva para el pinolero, quien asegura que ha mantenido su ánimo al máximo y que acompañado de su familia, siente que todo va bien.

«La verdad es que extraño lanzar, ya quisiera estar de vuelta, pero me he mentalizado en que este es un proceso largo y lento, así que no voy a precipitar las cosas», asegura.

Aun con la incomodidad inicial, la cual pensó podía ser manejada, Ramírez comenzó a notar que súbitamente su poder disminuyó y el control desmejoró dramáticamente.

«No tenía control y la bola iba donde ella quería, además que no caminaba con la velocidad habitual, así que lo mejor fue atenderme y hacerme la cirugía», agrega.

Este año, Ramírez tuvo solo dos actuaciones y en ambas fue agredido. Lanzó solo 6.2 episodios, con siete hits, siete carreras limpias permitidas, cuatro ponches y siete bases.

«Todo lo que ha pasado no ha sido fácil, pero es parte de las pruebas que uno tiene que enfrentar. Yo confío en Dios que todo quedará bien y que podré volver lanzar sin problemas», sostuvo.

 

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