Reprimir a los disidentes del gobierno le valió ser declarado «Hijo Dilecto» en Masaya

El comisionado general Ramón Avellán, pese a dirigir la represión contra los manifestantes en Masaya, en especial, en el barrio histórico de Monimbó, fue declarado como "Hijo Dilecto" de la ciudad por decisión de la comuna sandinista.

Comisionado mayor Ramón Avellán, sub director de la Policía Nacional en Masaya. LA PRENSA/Manuel Esquivel

El comisionado general Ramón Avellán recibió este domingo el reconocimiento como hijo dilecto de Masaya, una acción que a juicio del sociólogo Cirilo Otero es un «error gravísimo», ya que desde el punto de vista moral, se está elevando a ese nivel a una persona vinculada con la violación a los derechos humanos.

Sin embargo, para Otero, la decisión que tomó la comuna sandinista de la Ciudad de Las Flores es hasta comprensible, «desde su actitud desesperada como está la dictadura por aparentar la normalidad. Así premia a la gente que le ha servido en su proyecto de represión», expresó el sociólogo.

Pero, ¿Qué ha hecho el comisionado general Avellán para merecerse un reconocimiento de esa índole? El gobierno lo ha visto como líder de la «liberación» de los Masayas, después que el mismo alcalde sandinista, Orlando Noguera, desapareció de la ciudad cuando la población decidió atrincherarse con barricadas en todos los puntos cardinales para evitar más saqueos y ataques contra los manifestantes.

Según publicaciones de LA PRENSA, el Comisionado ingresó a las filas de la Policía Nacional después de la década de los noventa; en un principio trabajó en la Dirección General de Bomberos, y fue ascendido a subdirector en el 2011 y ratificado la semana pasada, según un acuerdo presidencial publicado en el Diario Oficial, La Gaceta. También se desempeñó como director de investigaciones, y además mantiene un compadrazgo con el presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega.

Cuando los Masayas confiaron en el comisionado general Avellán para detener la ola de saqueo que se había desatado en la ciudad, y cuyos efectos aún resienten varios comercios del centro de Masaya acordaron que la Policía patrullaría las calles sin entrar a Monimbó, y así, evitar los robos, pero en menos de dos horas, el mismo Comisionado dio declaraciones a medios oficialistas, que manipularon la información, según denunciaron en ese entonces integrantes de la sociedad civil.

Durante las protestas en Masaya y los constantes ataques, el Comisionado general Avellán aún recibía al secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva (en exilio forzado) para hacer intercambios de agentes oficiales y manifestantes que habían sido capturados; sin embargo, en la última “operación limpieza”, ejecutada el 17 de julio, la Policía y paramilitares secuestraron a varios jóvenes, los cuales fueron puestos en libertad días más tardes bajo la venia del alcalde Noguera.

Masaya fue una de las ciudades más asediadas por fuerzas paramilitares y policiales desde el 19 de abril, y la resistencia ciudadana llegó a tal punto que el mismo Comisionado Avellán se mantuvo acuartelado en la delegación de la ciudad porque las vías estaban bloqueadas por muros de adoquines. Al menos 35 personas perdieron la vida en tres meses, la mayoría por impactos de bala certeros.

Actualmente, el comisionado general protege las manifestaciones del gobierno y mantiene la vigilancia en Monimbó para evitar que el barrio se rebele, otra vez contra el régimen orteguista.

Reconocimiento político

Esta distinción no es la primera vez que se otorga bajo complacencias políticas. Este mismo año, cuatro días antes que estallara la protesta social en el país por la fallida reforma a la seguridad social, también la Alcaldía declaró hijos dilectos, y además les entregó las llaves de la Cuna del Folclore Nicaragüense a dos funcionarios de Venezuela: Elías Jaua Milano y Adán Chávez Frías, este, hermano del fallecido presidente y colaborador incondicional de Ortega, Hugo Chávez.

En esa ocasión, el municipalista Sergio Rosales, explicó que parte de los parámetros o requisitos para ser nombrado hijo dilecto es la trayectoria social, deportiva, cultural que la persona haya aportado para el desarrollo de la ciudad. Es un proceso que tarda varios meses, y luego, hay una votación unánime del Concejo Municipal.

En el caso del Comisionado Avellán no solo los concejales sandinistas votaron a favor para que este fuera declarado hijo dilecto. Por el apoyo que dieron tres de los cinco concejales del Partido Liberal Constitucionalista en la Alcaldía de Masaya, los funcionarios podrían ser separados de sus cargos por la directiva de ese partido.

De acuerdo al acta municipal los concejales del PLC Yelba Orozco, Salvador Lugo y Josefa Zamorano votaron a favor de la distinción a Avellán y al resto de la policía de Masaya.

Lester Flores, secretario nacional de asuntos municipales del PLC anunció que iniciaron un proceso de destitución como concejales a Orozco, Lugo y Zamorano, a quienes se les aplicará el artículo 131 de la Constitución por considerar que «traicionaron» el mandato de esa organización de «oponerse a toda medida del Gobierno» ante la masacre contra la población. A los tres concejales liberales se les considera tránsfuga por haberse puesto del lado del FSLN en el reconocimiento al comisionado Avellán.

En la reforma constitucional de 2014 el FSLN incorporó el concepto de transfugismo en el artículo 131 para castigar la disidencia entre sus filas, aunque también es usado por el resto de los partidos considerados aliados del orteguismo. Ese artículo establece que «los funcionarios electos mediante sufragio universal por listas cerradas propuestas por partidos políticos, que se cambien de opción electoral en el ejercicio de su cargo, contraviniendo el mandato del pueblo elector expresado en las urnas, perderán su condición de electo debiendo asumir el escaño su suplente». Es decir que la dirigencia del partido se considera dueño del escaño.

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