Daniel Ortega ataca a prensa crítica

La SIP declaró su alarma por el asedio y la agresión del gobierno de Daniel Ortega contra la prensa independiente de Nicaragua.

Anibal Toruño, dueño de Radio Darío, entre escombros, paredes quemadas y equipos de transmisión incendiados el pasado 20 de abril. LA PRENSA/O. NAVARRETE

Los periodistas nicaragüenses Aníbal Toruño y Patricia Orozco manifestaron este viernes que las denuncias documentadas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), sobre la situación del periodismo en Nicaragua, han puesto en evidencia la naturaleza del régimen de Daniel Ortega que no permite la libertad de expresión de ninguna clase en el país.

La SIP declaró su alarma por el asedio y la agresión del gobierno de Daniel Ortega contra la prensa independiente de Nicaragua, en una carta abierta enviada por el presidente de ese organismo, Gustavo Mohme, a sus socios, la que publica hoy el diario LA PRENSA en un campo pagado.

Orozco, quien es directora del prestigioso programa radial Onda Local, dijo que el trabajo de organismos como la SIP, la Organización de Estados Americanos (OEA) y las Naciones Unidas (ONU) ha hecho posible que se divulgue la situación que atraviesa el país, principalmente después del 18 de abril cuando comenzó la represión policial y paramilitar contra las protestas civiles.

“Hasta hace poco en muchos foros internacionales se decía que en Nicaragua no había problemas de libertad de expresión o libertad de prensa, pero con estos informes se corrobora que efectivamente hay mucho riesgo en el ejercicio periodístico independiente”, expresó Orozco.

La guerra de Ortega

Toruño, de Radio Darío en León, afirmó que el gobierno de Ortega libra una “guerra” contra todas las formas de la libertad de expresión en el país, pero aun así Toruño aseguró que eso no ha evitado ni evitará que se siga ejerciendo el periodismo crítico.

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El director de Radio Darío manifestó que los pronunciamientos de la SIP son un espaldarazo a los medios de comunicación independientes de Nicaragua, pero también considera que son un instrumento para divulgar a nivel internacional la situación de represión, censura y violencia estatal que viven todos los nicaragüenses.

“En estos momentos nosotros los medios de comunicación independientes y periodistas estamos luchando en una situación totalmente desproporcionada cuando Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo han declarado la guerra a la libertad de expresión, guerra a la libertad y deseos de un pueblo a fundar su futuro”, dijo Toruño.

La familia de Ortega controla también la mayoría de canales de televisión en el país e impone un menú que oscila entre la nota roja y la propaganda.

Desde su retorno al poder en 2007, Daniel Ortega y su familia se hicieron con el control de cinco canales de televisión y varias radios, desde donde difunden información “incontaminada”, según la estrategia de comunicación gubernamental anunciada por Murillo al inicio del segundo mandato de su esposo.

En esta última etapa de la crisis, causada por la represión policial y paramilitar contra las protestas ciudadanas, Daniel Ortega solo ha concedido entrevistas a medios de comunicación internacionales.

SIP entrevistó a periodistas en visita al país

Una misión conjunta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF), encabezada por Gustavo Mohme, visitó el país tres días (13, 14 y 15 de agosto) para conocer in situ la situación del periodismo y la libertad de expresión.

La SIP determinó que en Nicaragua no existen condiciones para ejercer el periodismo y señaló su preocupación por la carencia de espacios judiciales para denunciar.

La misión presentó un informe basado en treinta reuniones con periodistas, directores de medios de comunicación, miembros de la Alianza Cívica, entre otros.

En la carta abierta de la SIP emitida esta semana, valora que en el país hay una etapa de violencia, en que “los periodistas y medios de comunicación independientes, así como los ciudadanos críticos al gobierno, son un objetivo gubernamental y de los grupos paramilitares que actúan protegidos por el Estado” de Nicaragua.