Monseñor Rolando Álvarez insiste en el respeto a los derechos humanos

El obispo de Matagalpa hace un llamado a respetar “la buena fama del otro”, evitar la difamación, la calumnia y el señalamiento que dañe a otra persona

Rolando Alvarez

Una de las propuestas de monseñor Rolando Álvarez es el respeto a las pertenencias y propiedades privadas y públicas. LA PRENSA/ARCHIVO

El obispo de la Diócesis de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, insistió este domingo en una propuesta de crear “una cultura de derechos humanos en Nicaragua”, enumerando una decena de exhortaciones y criterios “para que cada quien vaya desarrollando su conocimiento y visión del mundo, del hombre e incluso del mismo Dios”.

Durante la misa que presidió en la catedral San Pedro Apóstol, el obispo insistió en lograr el “respeto sagrado e irrestricto” a varios de los derechos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que en los últimos meses han sido los más vulnerados en el país.

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Monseñor Álvarez reiteró su llamado a respetar la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, porque “nadie tiene derecho de quitarle la vida a otra persona”, además del respeto a la dignidad de la persona, la cual “nace y se fundamenta en que somos creados por Dios y llevamos su impronta, su sello divino”.

Estas consideraciones,  ya las había compartido el pasado 31 de agosto en una misa campal que presidió en la ciudad de San Ramón, en ocasión de las fiestas patronales en honor de San Ramón Nonato.

Llamado a evitar la difamación y la calumnia

El obispo de Matagalpa también llamó este domingo a respetar “la buena fama del otro”, evitar la difamación, la calumnia y el señalamiento que dañe a otra persona. Asimismo a respetar la integridad moral del otro, porque “la intromisión en la vida o el ámbito privado de los demás representa una ruptura de uno de los aspectos más delicados de la convivencia humana”.

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“En este punto, la ética en las redes sociales y en las comunicaciones en general es vital, fundamental y esencial para generar una cultura de respeto y encuentro. Debemos terminar con una especie de guerra presente en las redes. Evitar, por otro lado, todo lenguaje que incite a la violencia, al odio o la venganza”, agregó el obispo.

Otra de las propuestas de monseñor Álvarez es el respeto a las pertenencias y propiedades privadas y públicas, en referencia a las múltiples tomas de tierras en el país. Asimismo exhortó a respetar las libertades fundamentales de todo hombre, por cuanto “la lesión a una de estas libertades es una lesión a todas las otras libertades”.

Respeto a la familia

Monseñor Álvarez también exhortó a respetar a la familia “como célula primera y vital de la sociedad”; además de llamar al respeto “sagrado e irrestricto a las condiciones básicas y elementales para vivir dignamente: casa, escuela, salud, alimentación”.

“En ese sentido, la economía debe velar siempre por el bien común y sentar las bases para salir de la extrema pobreza, una economía auténticamente solidaria, donde el fundamento sea la dignidad inviolable del ser humano, del trabajador, del obrero, del campesino”, dijo el obispo Álvarez.

Otras exhortaciones del obispo fueron el respeto al pensamiento de cada persona porque “el pensar diferente nos enriquece”; así como el respeto “a formarse su propio criterio de las situaciones, circunstancias y acontecimientos que nos tocan vivir en nuestra historia personal, familiar y social. Estos criterios se van forjando desde una educación para la libertad, donde el protagonismo fundamental sea la persona humana”.