Expulsión de Oacnudh puede empujar acciones contra Ortega en Consejo de Derechos Humanos

Cancelación de visita a Misión de Oacnudh se interpreta diplomáticamente como un rechazo a los compromisos que Nicaragua debe cumplir en materia de derechos humanos de acuerdo a los tratados ya firmamos, dice representante de RIDH

La cancelación de la visita a la misión de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos (Oacnudh) y las feroces críticas al sistema de Naciones Unidas no deja bien parado al presidente designado por el Consejo Supremo Electoral, Daniel Ortega, ante la comunidad internacional, desde la percepción de los Organismos No Gubernamentales (ONG), en Ginebra.

El cese de la visita es considerada por las ONG como una expulsión y es percibido como «una actitud de cierre frente a todo el sistema de supervisión de derechos humanos de Naciones Unidas (…) se interpreta diplomáticamente como un rechazo a los compromisos que Nicaragua debe cumplir en materia de derechos humanos de acuerdo a los tratados ya firmamos», expresó vía telefónica, Ramón Muñoz, de la Red Internacional de Derechos Humanos (RIDH), en Ginebra.

Ante la proximidad del inicio del Consejo de Derechos Humanos, a celebrarse el 8 de septiembre, en Ginebra, la RIDH junto a más de 60 organizaciones dirigirá en las próximas horas una carta a la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos, Michelle Bachelet, para solicitar que se pronuncie sobre situación de Nicaragua.

«Que actúe, hable fuerte como la defensora de las víctimas (…) de la gente que ha estado protestando y ha sido víctima en Nicaragua», dijo Muñoz que es parte de lo que solicitarán a Bachelet.

Las fuerzas de seguridad del régimen Ortega-Murillo han estado reprimiendo las manifestaciones pacíficas en Nicaragua.
LA PRENSA/OSCAR NAVARRETE

En agosto pasado más de 50 organizaciones nacionales como regionales, incluida la RIDH habían enviado una carta a los miembros del Consejo de Derechos solicitando promovieran una sesión extraordinaria del Consejo de Derechos Humanos para abordar el caso de Nicaragua.

No obstante, dado que por motivos del verano la mayoría de los diplomáticos están de vacaciones, Muñoz no ve muchas posibilidades de una sesión extraordinaria, sin embargo, ha conocido que hay interés en el tema.

A su criterio, la situación actual y la decisión de Ortega contra la Misión de Oacnudh y la falta de colaboración con los otros dos mecanismos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),  que también se han quejado que no tienen acceso a los sitios de detención y otros lugares para poder verificar juicios y torturas, no descarta la posibilidad que esto tenga incidencia en el Consejo de Derechos Humanos.

«En realidad no estamos seguros de que se vaya a convocar una sesión especial pero de lo que sí estamos seguros es de que los diferentes estados miembros del Consejo, no miembros del Consejo, están discutiendo en privado, entre las misiones diplomáticas y embajadas sobre la situación de Nicaragua para ver qué medida van a tomar», explicó Muñoz.

Y señala que «a mi me parece que es muy posible, pero es una apuesta, en principio no lo puedo asegurar con certeza, es que si no hay una sesión especial se puede presentar durante el Consejo otra alternativa que es un debate urgente; es otra modalidad durante el Consejo, dado la gravedad de la situación en Nicaragua, dado que las misiones les han dicho que la situación evoluciona muy rápido en Nicaragua, (…) se puede tener de pronto la posibilidad de realizar un debate urgente», manifestó Muñoz.

Paramilitares
Paramilitares en Ocotal, vestidos con trajes camuflados, similar a los que usaban los denominados «Cachorros de Sandino». LAPRENSA/William Aragón

La otra posibilidad consiste en que algunos grupos de regiones puedan hacer una declaración conjunta sobre la situación de Nicaragua, durante el Consejo de Derechos Humanos o se abra un espacio para que la Alta Comisionada presente el informe oficialmente ante el Consejo para un debate. Son acciones positivas.

Una declaración conjunta tiene mucho menos efectos pues es simplemente una declaración política «y la situación es tan grave en Nicaragua que una simple declaración conjunta no es suficiente y por eso estamos pidiendo a la Alta Comisionada que ponga esto sobre la mesa, aunque ella no tiene la autoridad de llevar esto al Consejo, más que su declaración inicial de apertura, que sería muy importante».

«Y es lo que estamos pidiendo que la declaración de apertura en su declaración inicial se refiera al caso de Nicaragua, dado que sacaron a su gente de la oficina de país o que haya un debate urgente,  pero el debate urgente tiene que ser convocado por los países miembros del Consejo que son los 47 y vamos a ver si alguno de ellos toma la iniciativa. Son muy prudentes pero están discutiendo la situación nos han dicho que están considerando, ‘que algo se está cocinando’ es lo que nos dicen, es lo que sabemos», sostuvo Muñoz.

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Esperanza en América Latina

Según ha conocido Muñoz, los 28 países de la Unión Europea (UE) están a la espera que algún país miembro de América Latina, tome la iniciativa de presentar la posibilidad o de hacer la sesión especial o de hacer el debate urgente o de presentar un proyecto de resolución sobre Nicaragua para que sea discutido durante ese Consejo de Derechos Humanos, por lo que dependerá de los países de América Latina tomar la iniciativa.

Aunque reconoció que los países de la región son súmamente cautelosos y prefieren utilizar el sistema de la Organización de Estados Americanos (OEA). Sin embargo, dijo Muñoz, que  las dificultades enfrentadas también por el sistema americano puede propiciar  una iniciativa por parte de América Latina.

«Yo me atrevería a decir que hay una muy buena posibilidad en este momento, vamos a ver como evoluciona la situación», apuntó Muñoz.

Importancia de debate

El desarrollo de un debate urgente en medio del Consejo de Derechos Humanos, es importante porque representa una posible crisis de Derechos Humanos en un Estado «y puede haber posibilidad que se apruebe una resolución ordenando alguna acción concreta, una comisión de investigación como sugirió el Alto Comisionado (saliente) se creara una comisión mixta, (internacional y nacional)», explicó Muñoz.

Una resolución es considerada una llamada de alerta muy fuerte «prácticamente una sanción» en contra de un país en este caso de Nicaragua, «aunque los estados no lo consideran así, pero cuando hay una resolución sobre un país que está en crisis como Nicaragua, eso es una cosa muy fuerte aquí a nivel diplomático», señaló el representante de RIDH.

La sesión especial tiene mucho significado y se ha citado en casos anteriores como la situación de  Siria a través de la cual se puede analizar a fondo la situación del país.

El informe de Oacnudh puede servir como materia prima para entrar a profundidad en el tema de las violaciones y la situación en Nicaragua considera el defensor de derechos humanos.

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