Futuro amargo para la zafra azucarera en Nicaragua

A dos meses del inicio de la zafra azucarera el sector redujo en un millón de quintales la meta de producción debido a los efectos de la sequía

Zafra azucarera, caña de azúcar /LAPRENSA/S. Martínez

A dos meses del inicio de la zafra 2018-2019, el sector azucarero redujo en un millón de quintales la meta de producción para este ciclo debido a los efectos de la sequía. Además, no descarta que durante esta cosecha, que concluye en mayo de 2019, a los problemas que ya enfrentan por la falta de financiamiento y la caída del precio del azúcar en el mercado internacional, se sumen otros derivados de la crisis sociopolítica que enfrenta el país desde el 18 de abril.

“La sequía sí está afectando la producción, sobre todo en la zona de occidente, León y Chinandega, que es donde se produce más caña y es la zona donde hay menos sistemas de riego instalados. El ingenio Monte Rosa tiene algunos productores privados que no tienen sistemas de riego instalados y tiene algunas áreas propias del ingenio que tampoco tienen riego instalado y pasa igual en el ingenio San Antonio, entonces eso va a provocar alguna afectación”, dijo Mario Amador Rivas, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA).

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José Antonio Mayorga, presidente de la Asociación de Productores Privados de Caña de Azúcar de Occidente (Aprico), detalla que la sequía afectó principalmente las plantaciones de León, Malpaisillo y La Paz Centro, y en menor medida desde Quezalguaque hasta Chinandega.

Además, Mayorga confirma que los productores independientes son los más afectados porque sus plantaciones carecen de sistemas de riego; y aclara que no se registran áreas perdidas por la sequía, sino afectaciones en la productividad.

Menor productividad

Según el CNPA, en la zafra anterior, que concluyó en mayo de este año, el rendimiento agrícola de las plantaciones promedió 74.30 toneladas por manzana. En la zafra que está próxima a iniciar, la sequía podría reducir dicho rendimiento en al menos cuatro toneladas por manzana.

Teniendo en cuenta que la meta es cosechar al menos cien mil manzanas, la merma será de al menos cuatrocientas mil toneladas de caña. Esto significa que la producción de azúcar se reducirá en “casi un millón de quintales”, con respecto a los 17.5 millones de quintales fijados como meta para este año. “Creo que vamos a andar como en 16.5 millones de quintales o menos”, aseguró Amador.

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A esta afectación provocada por la escasez de lluvia que hubo entre junio y julio, que son los meses de mayor crecimiento de la caña, hay que sumarle que el contexto actual no es el más favorable, ya que los créditos bancarios están paralizados.

“Tal vez a los ingenios no les afecta, pero los pequeños productores y los productores independientes de caña en general dependen mucho del financiamiento bancario, y por las tomas de tierras y otros problemas los bancos están muy temerosos en la asignación de recursos, eso probablemente va a ocasionar un descenso adicional en la productividad que se había alcanzado en el sector”, explicó Amador.

Más daño en la 2019-2020

Dado que la crisis inició el 18 de abril, cuando la siembra de la zafra venidera estaba muy avanzada, Mayorga considera que lo más grave lo enfrentarán en el siguiente ciclo.

“Como la zafra empieza en noviembre, en diciembre cuando los ingenios comienzan a cortar la caña, los productores empezamos a darle mantenimiento, sembrar y resembrar las plantaciones”, reveló Mayorga.

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Mayorga añadió que “definitivamente en el otro ciclo las afectaciones serán mucho más graves porque nosotros necesitamos el financiamiento en diciembre para hacer todas esas actividades y tenemos mucha inseguridad. Hemos platicado con algunos bancos y queremos reunirnos con los otros para ver qué piensan y determinar qué se hace porque eso sería muy grave”.

Según Aprico, de las cien mil manzanas que en promedio se cosecharían en la siguiente zafra, al menos treinta mil serían sembradas por productores independientes que requieren en promedio seiscientos dólares por manzana, por lo que requerirían unos 18 millones de dólares para garantizar la producción de caña para la zafa 2019-2020, y no están seguros si la banca se los va a poder proporcionar.

La toma de tierras afecta

Con respecto a la cosecha que saldrá en diciembre, Mayorga dice que afortunadamente no están enfrentando problemas de mano de obra para atender las plantaciones. “En realidad ahorita lo que más nos está afectando son las tomas de tierra, porque algunas las han devuelto y se las vuelven a tomar y eso crea demasiada incertidumbre”, lamentó Mayorga.

“Eso es algo que no entendemos, quieren que haya producción y no desalojan a la gente, porque eso es lo más importante, que garanticen el respecto a la propiedad privada”, sostuvo Mayorga.

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Sin embargo, estos no son los únicos problemas que debe superar el sector azucarero, según Amador, los diversos temores que enfrentan los empresarios en Nicaragua han cruzado las fronteras.

“El temor también se ha trasladado a niveles internacionales, donde los organismos internacionales y los compradores están poniendo algunas presiones para garantizar las entregas de azúcar de Nicaragua. Dicen que el Gobierno podría, por ejemplo, nacionalizar las exportaciones o decidir cualquier otra locura, restringir las divisas y poner un corralito financiero. Afuera la gente dice que Nicaragua ya vivió eso en los ochenta y prefiere tomar precauciones. Esto podría llegar a afectar la colocación de la zafra, ojalá no lleguemos a nada de eso”, confió Amador.

Metas oficiales

Según el Plan de Producción, Consumo y Comercio para el ciclo agrícola 2018-2019 —que inició en mayo—, se tiene previsto sembrar 108,800 manzanas, las mismas del ciclo anterior y producir 17.2 millones de quintales de azúcar.

De ese volumen de producción la proyección es exportar 9.4 millones de quintales, que generarían unos 195 millones de dólares en ingresos. Del resto, 7.2 millones de quintales se destinarían al consumo local.

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En el ciclo productivo anterior, 2017-2018, de acuerdo con las cifras oficiales, se cosecharon 108,800 manzanas y se produjeron 17 millones de quintales de azúcar.

En 2017, según el plan, se exportaron 9.3 millones de quintales, por los que el país obtuvo 183 millones de dólares; y el mercado local consumió 7.2 millones de quintales.

Precio abajo de los US$10

Otro problema que se ha sumado a los que ya enfrentaba el sector azucarero, es que el precio internacional de referencia del azúcar se mantiene por debajo de los diez dólares por quintal. Según el gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), Mario Amador, el sobreprecio que reciben en mercados preferenciales como Estados Unidos, Taiwán, Chile, México y la Unión Europea, donde les pagan más de veinte dólares por quintal, les permite compensar los precios menores que les pagan en otros mercados. Los ingresos que perciben por la energía que generan y venden al sistema nacional también contribuyen a contrarrestar los bajos precios.

8.07 millones de quintales de azúcar se exportaron entre el 1 de enero y el 31 de julio de este año, según el Centro de Trámite de las Exportaciones. Vendidos a un precio promedio de 19 dólares por quintal, generaron 153.96 millones de dólares.

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