Periodista Eddy López: «Pronto será delito andar una cámara» en Nicaragua

La casa del periodista de Madriz, William Aragón, ha sido impactada tres veces por disparos; Eddy López, de León, es seguido y fotografiado por extraños y el periodista de Estelí, Roberto Mora, es acusado de terrorismo a través de las redes sociales

Este motorizado le hace fotos al periodista de León, Eddy López. LA PRENSA/E. LÓPEZ

Desde que comenzó la crisis en abril, la casa del periodista de Madriz, William Aragón, ha sido impactada tres veces por disparos de simpatizantes del gobierno de Daniel Ortega; el periodista de León, Eddy López, es seguido y fotografiado por extraños cuando da cobertura a las marchas ciudadanas, y el periodista de Estelí, Roberto Mora, es acusado de terrorismo a través de las redes sociales.

Estos tres casos son solo una muestra de la nueva realidad que viven los periodistas críticos de Nicaragua, que generalmente trabajan para medios de comunicación independientes.

El 18 de abril, cuando comenzó la represión orteguista contra un grupo de universitarios que protestaban en contra de las reformas al seguro social, los medios de comunicación también fueron agredidos y robadas cámaras de televisión y fotográficas, a la vista y paciencia de la Policía que se encontraba en el lugar.

Matan a un periodista

El caso más lamentable hasta ahora ha sido el asesinato del periodista de Bluefields, Ángel Gahona, a quien le dispararon cuando le daba cobertura a una protesta. Sus familiares y allegados acusan a la Policía de su muerte, sin embargo, fueron juzgados por ese delito dos jóvenes que, según testigos, ni siquiera estaban en el lugar de los hecho cuando mataron a Gahona.

La misión conjunta de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) reflejó en su informe sobre la situación de la prensa en Nicaragua, que los periodistas del interior del país están más expuestos a las agresiones y amenazas, porque sus ciudades son pequeñas y es más fácil identificarlos.

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El asedio, las amenazas y la persecución han obligado a periodistas a renunciar a sus trabajos o a irse del país.

El periodista Eddy López opinó que el gobierno de Ortega trata de mandar un mensaje de intimidación, para que los medios independientes no sigan informando la realidad que ocurre en Nicaragua.

López dijo que así como para el orteguismo es delito portar una bandera azul y blanco, así también “pronto será delito andar con una cámara”.

El periodista Roberto Mora relató que a través de las redes sociales es acusado de un “autoataque” a una de las marchas azul y blanco contra el gobierno. Su foto también es publicada en páginas comerciales de Facebook, donde lo llaman traidor, terrorista, manipulador de la infomación.

También, durante la crisis, radios de línea crítica al Gobierno han sido quemadas, instalaciones de medios de comunicación son constantemente asediadas, apedriadas y sus periodistas hostigados y amenazados.

Misión de la SIP y RSF

Durante su misión de tres días en el mes de agosto, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras (RSF) determinaron que en Nicaragua no existen garantías para ejercer el periodismo y señalaron particularmente su preocupación por la carencia de espacios judiciales para hacer denuncias en el país.

El presidente de la SIP, Gustavo Mohme, quien encabezó la visita, se declaró alarmado por la situación de indefensión de los periodistas en un país que vive una crisis desde el pasado 18 de abril, por la represión policial y de fuerzas paramilitares contra las protestas civiles, que demandan la salida de Daniel Ortega del poder.

Caso de William Aragón

El periodista de Madriz, William Aragón, denunció el asedio de los orteguistas En agosto, el comunicador fue informado por trabajadores de los juzgados que estaban preparando una acusación judicial contra él, en que lo pretendían inculpar de disparar contra una marcha de autoconvocados, en la que los señalados por la población eran partidarios del FSLN. Él cree que la denuncia que hizo ante los organismos de defensa de derechos humanos evitó que concretaran la acusación y detención. Hace unos días, la Policía intentó detener a su hijo de trece años acusándolo de vandalismo|.