Fuerte oleaje destruye cuatro viviendas en las costas de Corinto, Chinandega

Las familias que habitan en esas casa se han autoevacuado por el riesgo que representan las marejadas y por la falta de apoyo de la municipalidad

Marejadas producto del mar de fondo socavan mas la costa de Corinto. LA PRENSA/Saúl Martínez

Marejadas producto del mar de fondo socavan mas la costa de Corinto. LA PRENSA/Saúl Martínez

Al menos cuatro viviendas ubicadas en el barrio San Martín, en las costas de Corinto, en Chinandega, han sido destruidas por olas de hasta 8 pies de altura provocadas por el fenómeno conocido como Mar de Fondo en el Oceáno Pacífico.

Las familias que habitan en esas casa se han autoevacuado por el riesgo que representan las marejadas y por la falta de apoyo de la municipalidad. Según los afectados, el fin de semana pasado llegó una delegación de la comuna junto al secretario político de esa zona para realizar fotografías de los daños, pero no regresaron.

Lea también: Corinto en riesgo por bombas de pesca

«Aquí hay dos opciones; que refuercen con un buen trabajo de contención o nos reubiquen. El proyecto de geotubos no funcionó y aunque colocamos llantas el mar se las lleva y volvemos a colocarlas», dijo María Auxiliadora Mendoza, miembro de una de las cuatro familias afectadas.

Son 4 las familias afectadas por estas marejadas en Corinto. LAPRENSA/Saúl Martínez

Puede leer: Por falta de recursos, Corinto se quedó sin Casa de la Mujer

Los vecinos indicaron que las casas sirven de dique y, aunque conocen que la zona de los barrios Invi, Félix Salgado, San Martín, son vulnerables, entienden que todo Corinto está en riesgo por la falta de un verdadero proyecto de dique protector y de un dragado en la bahía. Centenares de llantas han sido colocadas por los vecinos para contener los golpes de las olas pero no son suficiente.

Lea además: Cosep pide privatización o inversiones en el puerto de Corinto

La ciudadana Marta Quintana señaló que hace tres años hubo esperanzas por la realización de un proyecto de geotubos pero este no funcionó. «Eso está enterrado y el mar sigue metiéndose en los barrios con más fuerza», explicó Quintana.