Zona de Strikes: Caballero, ¿la mejor opción para «Chocolatito»?

"Chocolatito" González se ha puesto en las manos de Marcos Caballero, el nica que hizo campeón a su hijo Randy y que ahora intenta lo mismo con Rommel

"Chocolatito" González

Edgard Rodríguez C.

Nunca he creído el cuento de que hay boxeadores tan buenos, que no necesitan de un entrenador. Y a menudo, eso se asocia a Román “Chocolatito” González, el estupendo peleador pinolero que intenta recapturar el brillo que proyectaba hasta hace poco.

Ni siquiera Sugar Ray Robinson o Sugar Ray Leonard, dos verdaderos expertos en el arte de liquidar adversarios, se subían solos a la tarima brava. Siempre necesitaron ayuda, un consejo o una corrección sobre la marcha.

A Román nunca se le vio empeñado en colocarse en las mejores manos posibles. Tal vez no habría ganado un título más o permanecido más tiempo como el mejor peleador libra por libra del mundo.

Sin embargo, probablemente habría sufrido menos castigo con una defensa más precisa y un golpeo más fulminante. Aún así, González ha sido un peleadorazo, con cuatro coronas sobre su cabeza y un sólido historial.

No obstante, después de sus dos derrotas contra Srisaket Sor Rungvisai, se pensó que haría todo lo posible por ir en busca del mejor entrenador disponible. En lugar de eso, ha optado por Marcos Caballero, un nicaragüense que se abre paso en California.

Caballero no es ningún neófito. Hizo campeón del mundo a su hijo Randy y ya lleva en ese camino a Rommel, su otro vástago, pero solo con el tiempo vamos a descubrir si en este momento, era la mejor opción para el púgil pinolero.

Inicialmente, González había optado por Gustavo Herrera, quien lo condujo al primer título en su carrera, pero el compromiso de éste con Cristofer González, lo sacó de la lista de candidatos. Así que el hombre es Marcos.

Caballero es trabajador y muy responsable en sus faenas, pero solo con el tiempo se podrá saber si era lo mejor para este Román que trata de relanzar su carrera, tras dos estrepitosas caídas que pudieron haber dejado secuelas físicas y psicológicas.

El “Chocolatito” pasó por las manos de Herrera, luego Arnulfo Obando y Wilmer Hernández, antes de breves incursiones de entrenadores de Teiken Promotions.

Ahora es el turno para Marcos Caballero, quien hizo campeón a su hijo Randy y lleva por ese camino a Rommel, pero sobre todo, tratará de resucitar al «Chocolatito».