Zona de Strikes: «Chocolatito» González ante un gran desafío

"Chocolatito" González tratará de mostrar ahora puntos de contacto con el boxeador que cautivó al mundo, mientras se mide al mexicano Moisés Fuentes

"Chocolatito" González

Edgard Rodríguez C.

En otras circunstancias, estos serían momentos tranquilos, sin ninguna inseguridad sobre lo que deberíamos esperar de Román “Chocolatito” González. En lugar de eso hay bastante incertidumbre, luego de dos tropiezos sufridos, uno de ellos terriblemente destructivo.

Sé que muchos anhelan una derrota para Román por su identificación política. Y ese es un derecho que cada quien tiene. El “Chocolatito” ya es un adulto y debe estar claro que cada decisión que tome, trae consecuencias, al igual que para todos nosotros en cualquier ámbito de la vida.

Estoy entre quienes desean que gane. Me hubiese gustado un Román alejado de los asuntos políticos, cobijado por la bandera de la patria e impulsado por el cariño de todos los fanáticos. Pero eso no es posible ahora y menos en medio de una sociedad con profundas heridas.

Igual que con Alexis Argüello en su momento, me quedo con el atleta. Román ha hecho como muy pocos, tanto por Nicaragua. Ganó cuatro títulos mundiales, fue el mejor boxeador libra por libra del planeta y sacó de la oscuridad a los pesos pequeños, casi siempre ignorados.

Sin embargo, ahora enfrenta el reto más complicado de su carrera: mostrar puntos de contacto con el formidable púgil que cautivó al boxeo mundial, mientras repasaba a sus oponentes y agrandaba su legado. Le toca hacerlo justo después de su más estrepitosa caída.

Moisés Fuentes (25-5-1, 14KO), su rival de este sábado en Las Vegas, Nevada, es un azteca que llegó a campeón del mundo, pero ha perdido tres de sus últimos cuatro combates y ha sido noqueado en dos de ellos. Debería ser cómodo. No obstante, la clave es cómo regresa el nica.

A juzgar por el semblante del “Chocolatito” al presentarse en Las Vegas, todo parece bajo control: el peso, las condiciones físicas y su estado anímico. Sin embargo será hasta que esté sobre el ring, que vamos a comprobar su real estado de forma y su sentido de la reacción.

Así que la cuenta regresiva está en marcha. Ya veremos qué pasa el sábado.