Un libro sobre Daniel Ortega

Este no es un libro ni a favor ni en contra de Daniel Ortega. El propósito es quitarle los velos a un personaje oscuro, y dejarlo ahí expuesto al escrutinio público, con sus luces y sombras

En Letra Pequeña, Silvio Báez

Terrorismo

Imagine a un joven que al que llevan a los juzgados acusado de estos cargos: quema de vehículos, participación en el asesinato a sangre fría de un oficial de policía, detonar bombas artesanales en casas de simpatizantes del partido de gobierno, miembro de una banda armada que busca derrocar al gobierno, secuestro a mano armada de un taxi y asalto a un banco de donde se robó 225 mil córdobas. ¿Qué diría usted de alguien con esos cargos? ¿Y si además todos esos cargos fuesen reales, reconocidos incluso por el propio acusado sin presión alguna? ¿Qué diría Daniel Ortega de un joven con ese prontuario? ¿Terrorista? ¿Golpista? ¿Asesino? Todo eso y más había hecho ya Daniel Ortega a los 22 años.

Curiosidad

Durante unos cinco años he trabajado en un perfil periodístico de Daniel Ortega que en estos días estaré publicando en forma de libro. La idea nació, como muchos de nuestros trabajos, de una pregunta: ¿Quién demonios es Ortega? A pesar de ser un personaje omnipresente en nuestras vidas, un rostro que todos los días vemos en alguna parte, un nombre que todos los días oímos en algún lado, poco es lo que sabemos sobre él y su vida. Sabía que nació en La Libertad, Chontales, pero no sabía mayor cosa de su niñez y familia. También sabía que estuvo preso, pero no sabía cómo llevó la cárcel. Sabía que anduvo en la guerrilla, pero no sabía si se la pasó en el extranjero como dicen sus detractores o fue el héroe de mil batallas que dicen sus fanáticos. O sea, es un libro que nace de mi propia curiosidad para explicar a un personaje que, independientemente de lo que pensemos de él, ya se ha colocado como uno de los más importantes de nuestra historia.

Personaje oscuro

Este no es un libro ni a favor ni en contra de Daniel Ortega. Nunca fue mi intención construir un personaje a nivel de mis simpatías o antipatías. El propósito era quitarle los velos a un personaje oscuro, y dejarlo ahí expuesto al escrutinio público, con sus luces y sombras. Cada quien que se haga su propio juicio. Tampoco es un libro sobre Ortega y los recientes eventos, sino sobre cómo se construyó ese personaje que llevó a Nicaragua hasta estos hechos.

Rosario Murillo

No se puede explicar al Daniel Ortega actual sin Rosario Murillo. Murillo procede de una familia que no vivió las urgencias económicas de los Ortega Saavedra, pero tuvo una adolescencia difícil y desordenada. A los 20 años ya había vivido tres embarazos y dos matrimonios. Se encontró con Ortega por caminos tortuosos y ambos se completaron como la pareja de poder que son ahora. Ortega encontró en Murillo la energía y el ímpetu que a él le faltaba. Y Murillo encontró en Ortega el vehículo que necesitaba para llegar al poder.

Currículo

¿Por qué Daniel Ortega? Porque fue Boy Scout, monaguillo, iba a ser sacerdote, fue revoltoso, quemó vehículos, apedreó casas y personas, asaltó y mató, cayó preso, vivió en el exilio, fue guerrillero, coordinó la Junta de Gobierno, ha sido candidato en siete campañas electorales, caudillo, cuatro veces presidente, y, finalmente, un dictador igual a peor que el que una vez ayudó a derrocar en nombre de ideales revolucionarios.

El libro

El libro titulado El Preso 198. Un perfil de Daniel Ortega estará disponible al público en su versión impresa a partir del martes 18 de septiembre en librerías, supermercados La Colonia, agencias de LA PRENSA y las oficinas centrales de este Diario. Ya está disponible en su versión kindle en Amazon.

Dictadores

Daniel Ortega es sobreviviente desde su propio nacimiento. Es el primero de los hijos del matrimonio Ortega Saavedra que logró vivir más allá de los tres años. El 70 por ciento de su pandilla del barrio San Antonio murió antes del 19 de julio del 79. La mitad de sus compañeros cercanos en la cárcel están muertos, ninguno por vejez o enfermedad. Alguien ha dicho que tal vez si Ortega hubiese muerto en esas sus andanzas, Nicaragua se habría salvado de esta dictadura. No lo creo, contesto siempre. Porque si no estuviese Ortega estaría otro. Para que dejen de aparecerse los Ortega, los Zelaya o los Somoza en nuestra historia, debe desaparecer o cambiar primero esta sociedad que los incuba.

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