¿Desde arriba, o desde abajo?

La baja inversión reduce el crecimiento y cierra el círculo vicioso: bajo crecimiento, malestar, protesta, represión, inconformidad

Gobernar desde arriba significa promover políticas para conseguir el desarrollo humano: crecimiento económico sostenible, en justa democracia, con equidad e inclusión social. Para ser sostenible, el desarrollo debe ser completo; no puede alcanzarse si hace falta alguno de sus componentes.

Desgobernar desde abajo, entre 1990-2007 significó entorpecer la labor del Gobierno, negándole la posibilidad de subsanar los problemas de energía, transporte, alimentación y producción, usando organizaciones partidarias para fomentar disturbios, huelgas y toma de tierras. La meta de desgobernar desde abajo fue trabar el crecimiento y el desarrollo.

Seguir 12 años después controlando el gobierno, gobernando desde arriba, pero desgobernando desde abajo generando pánico en la población con policías “voluntarios” encapuchados, que deprimen al turismo; hostilizando al capital alentando aún más la ya grave fuga de capitales, causando más pérdida de empleos mientras nuestras ciudades, pueblos y villas continúan temerosas en la anormalidad, cerrando las puertas de sus casas y negocios al caer la tarde, con el consecuente estancamiento de la actividad económica y la recaudación.

Sin recaudación, se extinguirán los fondos de los programas sociales efectivos, se afectará la paz social y la equidad. Sin paz social, y con hambre en aumento, disminuirá el imperio la ley y el orden. La democracia no coexiste con la represión, el asedio a los periodistas, cientos de prisioneros políticos torturados y sometidos a tratos crueles, ni con desapariciones forzadas. Cuando todo el menú de los derechos humanos es violado uno por uno en aras del control social coercitivo, la dictadura socava, desde abajo, la legitimidad del Gobierno que ella misma controla desde arriba, ahuyentando las inversiones.

La baja inversión reduce el crecimiento y cierra el círculo vicioso: bajo crecimiento, malestar, protesta, represión, inconformidad, aumento de percepción de inseguridad y de riesgo país, disminución de las inversiones y menor crecimiento. Por eso es imposible gobernar al alimón desde arriba y desde abajo. En esta economía, según el Financial Times el único indicador que va en aumento es el monto de las remesas. Eso no sorprende, dados los 25,000 refugiados políticos o emigrantes económicos, que llegan a Costa Rica huyendo de la represión o del consiguiente desempleo.

Para atraer inversiones y crecer, es menester un gobierno que vele desde arriba por la democracia, la paz social y la seguridad de la propiedades. Esta solo es posible en democracia, y estado de derecho, con un gobierno legítimo, no con una legalidad cuestionada. El 7 de junio la Alianza Cívica pidió, y la CEN transmitió por escrito, lo mismo que obtuvo la OEA en sus acuerdos electorales con el Gobierno: elecciones adelantadas, justas, libres, transparentes y supervisadas bajo un Consejo Supremo Electoral renovado y despartidizado.

El autor fue canciller de Nicaragua, 2002-2007

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