La Patria y la Libertad

Nunca la Bandera Nacional azul y blanco había sido tan enaltecida, como ahora, en el transcurso de estos meses trágicos pero heroicos

presos políticos, Nicaragua, crisis, protestas

Las Fiestas Patrias de Nicaragua (el 14 de septiembre, por la Batalla de San Jacinto en 1856 y el 15 por la Independencia Nacional, en 1821) son celebradas esta vez en el marco de la rebelión cívica por la libertad y la democracia, que estalló el 19 de abril y no para hasta hoy.

Nunca la Bandera Nacional azul y blanco había sido tan enaltecida, como ahora, en el transcurso de estos meses trágicos pero heroicos en los que el pueblo autoconvocado ha dado fe —pagando una enorme cuota de sangre— de su devoción por la patria y la libertad.

Los colores azul y blanco de la Bandera Nacional han cubierto el territorio de Nicaragua durante las multitudinarias manifestaciones y los plantones de los ciudadanos autoconvocados contra la dictadura, quienes han revitalizado el orgullo de ser nicaragüenses.

Es que “solamente en la democracia el Estado es verdaderamente la patria de todos los individuos que lo componen”, sentenció Maximiliano Robespierre en los ardientes días de la Revolución francesa de 1789. En la democracia y en la libertad, parafraseamos la idea del icónico revolucionario francés.

El héroe nacional Augusto C. Sandino, cuyo nombre y bandera han sido utilizados dos veces para justificar la implantación y sostenimiento de la dictadura en Nicaragua, fue absolutamente claro cuando desde el comienzo de la guerra contra la ocupación militar extranjera, de los Estados Unidos (EE. UU.) para ser precisos, estampó como sello de su correspondencia personal el lema Patria y Libertad.

Sandino no pretendía tomar el poder para imponer su bandera roja y negra a toda la nación, solo quería expulsar a los invasores yanquis y que Nicaragua fuese un país libre y por lo tanto democrático. Consecuente con sus principios, en su Manifiesto sobre las elecciones, en octubre de 1927, Sandino proclamó que “el pueblo es soberano y debe respetársele su derecho de elegir a sus gobernantes; y por eso luchará sin descanso el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) hasta hacer efectivo ese derecho, hoy pisoteado por los conquistadores”.

Sin duda que Sandino podría repetir esas palabras en la actualidad, cuando el derecho de elegir le ha sido arrebatado al pueblo de Nicaragua por los conquistadores criollos y nuevos vendepatria. Es contra esa felonía que se ha insurreccionado cívicamente el pueblo nicaragüense, pintando el país con el azul y blanco de la Bandera de Nicaragua, la que merece el cariño y el respeto de todos los nicaragüenses y la única que debe ondear oficialmente el territorio nacional y en los edificios públicos.

La Patria y la Libertad son complementarias, ninguna de ellas existe donde impera la dictadura. “Donde habita la libertad allí está mi patria”, expresó Benjamin Franklin. Y Emiliano Zapata denunció que “los enemigos de la patria y (por lo tanto) de las libertades de los pueblos, siempre han llamado bandidos a los que se sacrifican por ellas”. Cierto, por eso la dictadura de Ortega y Murillo llama vándalos y terroristas a los nicaragüenses azul y blanco que aman la patria y luchan por la libertad.

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