Daniel Ortega, el dictador sin amigos en el mundo

Los pocos aliados de Daniel Ortega en el exterior no tienen capital económico para apoyar

Daniel Ortega

El presidente designado por el poder electoral, Daniel Ortega. LA PRENSA/Jader Flores

A nivel internacional al designado presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, le quedan pocos aliados y la ayuda que le pueden dar se limita a lo diplomático, y no económico, lo que supone para el régimen un gran desafío ante posibles restricciones en el acceso al financiamiento de las multilaterales y el corte de cooperación de naciones que históricamente han ayudado al país, sostienen los analistas José Luis Velásquez y Enrique Sáenz.

En América Latina los aliados de Ortega se cuentan con pocos dedos de la mano: Bolivia, Cuba y Venezuela, todos estos con economías en vía de desarrollo y por tanto con solo la capacidad moral y diplomática de apoyo al régimen.
A ese bloque se sumarían algunos países del Caribe, que al igual que los anteriores sobreviven de las dádivas petroleras que en su momento significó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba).

Para Velásquez y Sáenz, ese bloque de aliados es insuficiente para que el régimen frene las consecuencias económicas y políticas que derivarían de eventuales sanciones por gobiernos, como el Estados Unidos, que de forma bilateral y a través de organismos internacionales adopten para forzar una salida democrática a la crisis sociopolítica en Nicaragua.

Le puede interesar: Ala progresista del Congreso de EE.UU. condena represión orteguista en Nicaragua

Velásquez, exembajador de Nicaragua ante la OEA, explica que si bien es de esperar que Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, “no quiera dejar morir a Ortega y le dé algún apoyo económico”, no sería por mucho tiempo, debido a que Maduro enfrenta su propia crisis interna humanitaria, económica y política, por ello fue a China la semana pasada, a buscar ayuda para sacar a flote su resquebrajada economía.

El acuerdo petrolero con Venezuela le permitió a Ortega manejar más de tres mil millones de dólares, los cuales usó discrecionalmente en programas asistencialistas y en apropiarse de inversiones. Pero esa ayuda prácticamente ha desaparecido.

Las sanciones de Estados Unidos son las de mayor peligro pues la aprobación de la Nica Act bloquearía el financiamiento de organismos multilaterales a Nicaragua, y adicionalmente a través de la Ley Magnitsky se sancionaría directamente a altos funcionarios y familiares de la pareja presidencial.

Lea además: Daniel Ortega en cacería de jóvenes del Movimiento Estudiantil 19 de Abril

“El problema es que toda ayuda que pretenda evadir las sanciones de Estados Unidos, que tomen hacia Nicaragua, incurrirán en nuevas sanciones” para esos países, afirmó.

Al grupo de aliados que le queda a Ortega los analistas suman a Irán y Rusia, los que no saldrán a rescate del régimen, considera el exembajador.

Velásquez explica que Rusia puede dar apoyo diplomático, como lo que sucedió en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, pero no ir más allá. “Su ayuda sería poco efectiva”, afirmó.

Lea también: El ataque contra el “imperio”, el último discurso de Daniel Ortega ante la ONU en 2007

Las economías de Rusia e Irán están sometidas actualmente a sanciones impuestas por Estados Unidos, por acciones que atentan contra la seguridad mundial y de EE. UU.

Y en el caso de China, Nicaragua no tiene relación diplomática con ese gigante porque está aliado con China Taiwán, aunque Ortega coquetea con el gobierno chino.

Si bien la mayoría de países de Centroamérica se han abstenido a votar contra el régimen en el seno de la Organización de Estados Americanos, lo cierto es que esas economías también sobreviven de la cooperación internacional.

Sin salida

Enrique Sáenz, analista y exdiputado, dice que de los socios latinoamericanos de Daniel Ortega no puede esperar nada, si hay una afectación en el acceso a los fondos del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), porque los requerimientos de Nicaragua “serían flujos financieros y ni Cuba, ni Venezuela, ni Bolivia están en capacidad de compensar los déficits financieros presentes y futuros”.

Además: Exembajador Arturo Cruz augura más presión a Ortega

“El problema es que cada día que pasamos con Ortega en el poder se profundiza el daño económico en general”, afirmó Sáenz. Opinó que Venezuela, que ha sido el principal aliado del régimen, ya no tiene los recursos para ayudarlo. “Lo que podría hacer es reprogramar el pago de las amortizaciones a la deuda petrolera, pero eso no resolvería los problemas presentes, menos el impacto de eventuales sanciones” de Estados Unidos, dijo.