Policía Orteguista incentiva con ascensos a los oficiales más violentos

La Policía Orteguista ha otorgado ascensos y condecoraciones como el caso del reo Zacarías Salgado, quien dirigió la masacre en Las Jagüitas. Salgado fue ascendido de capitán a comisionado

Policía Orteguista sale a las calles para reprimir las marchas y plantones de la población autoconvocada en todo el país. LA PRENSA/Carlos Valle

Para organismos defensores de derechos humanos y abogados independientes, la Policía Orteguista (PO) “promueve la impunidad y la violencia” en sus filas, al otorgar ascensos y condecoraciones, según los actos represivos y delincuenciales que cometan sus miembros.

Tal fue el ascenso de capitán a comisionado del reo Zacarías Salgado, quien dirigió la masacre en Las Jagüitas y fue condenado a 11 años de prisión en el 2015 y sorpresivamente anda en libertad y ejerciendo a pesar de la sanción impuesta por la juez Alia Dominga Ampie.

Salgado encabezaba la patrulla que el 11 de julio de 2015 ejecutó una operación en Las Jagüitas, donde rafaguearon el vehículo en el que se movilizaba una familia, matando a tres de ellos e hirieron a dos.

Otros nombramientos a represores

También están los nombramientos como director y subdirector de esa institución, al servicio del orteguismo, de los comisionados generales Francisco Díaz consuegro de Daniel Ortega y el comisionado general Ramón Avellán, respectivamente, quien ha dirigido la represión contra el pueblo de Masaya.

“Ortega premia a los delincuentes, para tener una policía a su medida y no al servicio del pueblo, aunque esta institución hace mucho tiempo perdió la institucionalidad”, dijo José Pallais, abogado y ex diputado de la comisión de justicia de la Asamblea Nacional.

Para Pablo Cuevas, asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) con ese nuevo método “delincuencial” para otorgar ascenso en la policía, demuestra una vez más el desprecio por la Constitución Política de Nicaragua y la misma ley de la Policía Nacional.

“En primer lugar Zacarías Salgado es un prófugo de la justicia, puesto que no hay razón legal para que esté en libertad. Tenía que haber cumplido al menos ocho años y medio para optar a una libertad condicional y no cumplió ni tres años. Además, según la ley de la policía el que tiene grado de capitán pasa al grado de subcomisionado y a este los pasaron de un solo a comisionado. Lo que es otro hecho delictivo”, dijo Cuevas.

El defensor de derechos humanos agregó que el mensaje que Ortega da a la población es que “los que cometan delitos en contra de la población a favor del proyecto político familiar será eximido de responsabilidad y será premiado”, dijo Cuevas.

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“Ahora los méritos que tiene que acumular un oficial son delitos y entre más atroces, sanguinarios sean, mayor será el grado otorgado. La policía es la principal amenaza contra el pueblo”, agregó Pallais.

Lo sacaron de la cárcel para seguir asesinando

Para Gonzalo Carrión, asesor legal del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) lo que hizo el régimen de Ortega fue premiar la fidelidad de quienes reprimen al pueblo nicaragüense, para mantenerlo a él por las fuerzas en el poder.

“Son capaces de todo para mantenerse en el poder. Sacaron a un delincuente de la cárcel para seguir matando, porque dicen que Salgado participó en la masacre en Masaya durante las protestas cívicas. Ya perdieron la razón”, dijo Carrión.

Para el asesor del Cenidh, esta clase de ascenso también son una burla para oficiales de bajos rangos que realmente cumplen con su trabajo en las calles y están cansados porque cumplen doble jornada, porque muchos se han ido de la institución.

“Es tenebroso lo que hacen. Ya ni disimulan profesionalismo. Le están diciendo al pueblo en manos de quienes estamos, pero el pueblo no se ha rendido, las marchas siguen en las calles”, dijo Carrión.