«Quería ver una Nicaragua libre». La historia de Matt Romero, el estudiante asesinado en la marcha por los presos políticos 

Tenía 16 años, era estudiante de secundaria y participó en las protestas en contra del régimen orteguista desde que empezaron en abril

Matt Romero de 16 años fue asesinado tras el ataque de la policía orteguista y turbas a la marcha por los presos políticos. LA PRENSA/ J. Flores

Salió de su casa a las 9:00 de la mañana con una pañoleta azul y blanco en el cuello. ¿Cómo me veo?, le preguntó a un tío suyo. «Te ves regio, cuidate hijo», le contestó su tío Ismael Reyes. Esa, fue la despedida. Matt Andrés Romero, de 16 años, fue asesinado este domingo en la marcha «Todos somos la voz de los presos políticos» en Managua en un ataque de  paramilitares y antimotines contra los manifestantes.

Además: Un muerto y al menos cinco heridos tras ataque de antimotines y paramilitares contra marcha

Recibió un disparo en el pecho, cayó el calle del Tamarindo, en Las Américas 3, cerca del Iván Montenegro, donde ocurrió el ataque. Quienes estaban en el lugar aseguran que fueron paramilitares que andaban con el rostro cubierto y viajaban en moto, desde donde disparaban a los autoconvocados. Según una nota de prensa de la Policía Orteguista, la muerte de Romero ocurre en un «fuego cruzado» entre manifestantes.

Romero era estudiante de cuarto año de secundaria en el Instituto Público Rubén Darío, vivía en el barrio Larreynaga de Managua, y desde que empezaron las protestas, según sus familiares, se unió a la lucha cívica. «Él marcha porque quería ver una Nicaragua libre no quería que más jóvenes murieran», comentó su tío.

Puede interesarle: Decenas de jóvenes capturados por antimotines en marcha “Somos la voz de los presos políticos”

El tío de Romero estaba en su casa viendo por televisión el ataque de los paramilitares y antimotines y de pronto vio las imágenes de su sobrino, tenía una herida en el pecho.

«Grité: ¡Es Andrés! y corrí a avisarle a mi hermana. Fuimos al lugar y nos dijeron que lo trasladaron al hospital Alemán y aquí estamos ahora esperando nos entreguen su cuerpo. Aquí no hay paz», dijo el tío.

También: Así atacaron las turbas orteguistas y los antimotines a los manifestantes

Desde que inició, la marcha que salió de los semáforo del Mayoreo, fue asediada por turbas orteguistas y antimotines.

«De la ira de Dios no se salvará. Dios pone y quita reyes en la tierra»,  dijo el tío del fallecido, quien en noviembre próximo cumpliría 17 años.

Pablo Cuevas, asesor de la Comisión Permanente de Derechos Humanos visitó a la familia en el hospital Alemán para apoyarlos con la denuncia. Cuevas recordó que ya Nicaragua no tiene una policía profesional sino partidaria que atacó nuevamente a la población desarmada. «Fue una masacre, como la del 30 de mayo», afirmó el defensor de derechos humanos.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: